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jueves 26 de enero de 2012

PERU POSIBLE EXPULSA DE SUS FILAS A MILITANTE VINCULADA AL MOVADEF

PERU POSIBLE EXPULSA DE SUS FILAS A MILITANTE VINCULADA AL MOVADEF
Por falta grave a los estatutos, principios y valores del partido, Martha Paucar Carrillo, es separada del partido.

El Partido Político Perú Posible decidió expulsar definitivamente de su agrupación política a la afiliada, Sra. Martha Paucar Carrillo, por falta grave a sus estatutos, al presentarse ante el JNE como fundadora del Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales, MOVADEF.

Según la Resolución 001-2012-SNED-SG/PP, de fecha 24 de Enero de 2012, la referida ciudadana, inscrita en Perú Posible desde el 26 de junio de 2005, ha violado los estatutos, principios y valores del partido siendo ésta una falta grave.

Perú Posible es un partido político democrático, moderno e inclusivo, que defiende el sistema democrático representativo, las elecciones libres, la independencia de poderes, la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos, con oportunidades para todos; valores todos que se contraponen a los objetivos del MOVADEF.

“Pertenecer a nuestro partido como afiliada, militante o dirigente implica la aceptación de estos principios ideológicos, así como el cumplimiento del estatuto, reglamentos y acuerdos de nuestro Partido”, señala la resolución de expulsión.

Así mismo, En el Capítulo XVII del Estatuto, del Régimen Disciplinario, en su Art. 114º y siguientes; se contempla las sanciones que se aplican a un afiliado del partido, cuando comete una infracción a las normas legales.

La Resolución lleva las firmas del secretario general (e), Javier Reátegui y de la secretaria de Ética y Disciplina, Diana Palacios.

[CLICK AQUI] para descargar la RESOLUCION N" 001 -2012. SNED-SG/PP

Lima, 25 de Enero de 2012.

miércoles 25 de enero de 2012

La verdadera transformación: Fujimorismo sin Fujimori

Es una lástima que la gran prensa nacional no nos esté ayudando a entender al gobierno de Ollanta Humala. Y lo señalo así pues es incomprensible el por qué se omite importante información que nos ayudaría a aclarar e interpretar el tremendo desorden que hay en la actualidad. En cualquier país que se respete, las serias contradicciones de los miembros de un gabinete, de su jefe y del presidente, serían materia de evaluación y, por qué no, de crítica. Sin embargo en el Perú de hoy, que soporta estoicamente la renovada corrupción, el análisis de la gran contradicción simplemente no es importante.
Hace unos días, con titulares en primera página, el premier Oscar Valdés aseguró que la gran transformación no era viable. En entrevista radial, y luego de alabar a Fujimori, Valdés señaló que en estos 5 años no había capacidad de iniciar la gran transformación. Sin embargo, unos días después, el propio presidente Humala, en otra entrevista, esta vez a un medio extranjero, indicó que ya se había iniciado la gran transformación, y negó que se haya postergado. Es decir, la llamada hoja de ruta, que según Sinesio López ha sido prostituida, no es ya un referente, pues el propio presidente Humala ha indicado cuál es su verdadera guía.
Pero las contradicciones no quedan allí. En materia de política exterior o energética, las idas y venidas son desconcertantes. Ustedes recordarán que, al igual que a Cuba, el presidente Humala visitó Venezuela por un día. En ese agitado día de visita, el mandatario peruano y sus ministros se encontraron con un eufórico Hugo Chávez. Se habló y se explicó por todo lo alto que se firmarían convenios energéticos, petrolíferos, que convenían a nuestro país.
El Congreso del Perú, acordándose que tiene poder y una función, la del control político, invitó a los ministros para que hablaran de los convenios petrolíferos con Venezuela. Tanto el presidente Humala como los ministros y uno que otro funcionario defendieron la conveniencia de los mismos. Sin embargo, pocos días después, el premier Valdés dijo que estos convenios no estaban en agenda y que su implementación “estaba muy verde”. ¿Quién los entiende?
Y así por el estilo. El presidente Humala repite diez veces la palabra institucionalidad en entrevista a El País, y en paralelo se esfuerza en debilitar a las instituciones, pues coloca a su promoción en los altos mandos del Ejército, descabeza la Policía Nacional del Perú, obliga a su bancada a blindar a Omar Chehade, entre otras perlas destructoras de institucionalidad.
Podríamos señalar más elementos de juicio, vinculados a él mismo y su desprecio por los compromisos políticos, como ha sucedido con la salida indecorosa y poco digna de la izquierda que colaboró con él desde hace 10 años, o a las contradicciones de sus ministros en los ámbitos de economía, energía, trabajo o salud.
Analizar estos hechos debe constituir la base de una agenda pública de discusión. No podemos ser tan indiferentes ante hechos coincidentes que nos llevan a pensar que se está construyendo un fujimorismo sin Fujimori.
Juan Sheput

Artículo publicado hoy en Diario 16

domingo 22 de enero de 2012

Carlos Bruce: nuevas evidencias en investigación por lavado de activos

Carlos Bruce lavado de activos parte 1 Carlos Bruce lavado de activos parte 2
Un reportaje de Cuarto Poder y un informe de La República nos informan de los probables delitos cometidos por Carlos Bruce y de la vergonzpsa forma como este habría sido "blindado" por la Comisión de Ética que preside Humberto Lay. De este último, que también se jacta de su honestidad, llama la atención la forma rápida como ha mandado al archivo graves denuncias de lavados de activos y ahora ni siquiera quiere contestar las preguntas.
Pero no es lo único que llama la atención. También es sorprendente el silencio mediático alrededor del tema Carlos Bruce. Como se sabe Bruce ha sido congresista por Perú Posible, luego de varios intentos fallidos por Somos Perú, ha sido ministro de Alejandro Toledo y hoy es parte de la bancada aprista en el Congreso. A Carlos Bruce se le acusa de lavado de activos, de poseer cuentas en Uruguay, acusación en la que hay coherencia pues basta con ver su declaración jurada en el año 2001, cuando llega a la administración pública, y su declaración jurada del último año y se verá su cuantioso incremento patrimonial, en paralelo a su accionar público. Sin embargo la mayoría de la prensa ni se da por enterada, salvo Perú 21, La República y Cuarto Poder. Por lo visto el dulce sabor de la mermelada está causando estragos en algunas redacciones.
Lo de Carlos Bruce es muy grave. De él se dice que habría amenazado de muerte a su amigo íntimo José Huallipa Mesías, para que este último no lo señale como el financista de una empresa uruguaya que nadie conoce (ver el video de Cuarto Poder). En la amenaza de Carlos Bruce, Huallipa dice que este habría reconocido que antes mandó quebrar varias piernas. Es decir según José Huallipa un congresista, Carlos Bruce, tendría un comportamiento recurrentemente delincuencial...y la prensa no dice nada. 
Esperemos que el Ministerio Público no se deje amilanar por la supuesta prepotencia delincuencial ni el asqueroso dinero de origen probablemente mal habido. Esperemos, por la salud política del país, que la Fiscalía llegue al fondo del asunto, defienda y proteja a personas como José Huallipa y nos diga toda la verdad, pues de falsos valores está repleta la política tradicional.


Resumen
El congresista Carlos Bruce viene siendo investigado por el Ministerio Público por la presunta comisión de lavado de activos. Un amigo suyo asegura que fue amenazado de muerte por el parlamentario para que no lo señale como el financista de una empresa uruguaya que no existiría.

José Huallipa Mesías fue gerente del Consejo Nacional de Tasaciones (CONATA) entre 2004 y 2006, cuando Bruce tenía el titularato del Ministerio de Vivienda, cartera responsable de este organismo.

En enero de 2008, la Procuraduría Anticorrupción lo denunció por enriquecimiento ilícito al detectar malos manejos durante su gestión al frente de CONATA, pues presentaba desbalance patrimonial superior al medio millón de soles. Además aparecía como aportante, con 30 mil soles, al partido Perú Posible y como fundador de tres empresas con capitales sociales superiores a los 10 mil soles.

Una de estas empresas es Inversiones Turísticas Jahuar Perú, fundada en junio de 2006. Antes de su creación recibió cerca de 500 mil dólares que meses después fueron íntegramente retornados a las cuentas de origen. Del total del monto, 363 mil dólares provenían de la empresa uruguaya Griselco S.A., dedicada a la importación de maquinaria de construcción.

Huallipa asegura, en junio de 2008, que Bruce era el inversionista detrás del dinero proveniente de Griselco, cuyos 363 mil dólares iban a ser destinados a la compra de un inmueble en el Cuzco para fines turísticos. Sostiene que en setiembre de 2006, ante la imposibilidad de comprar el predio, el dinero proveniente de la empresa de Uruguay retornó a ese país por instrucciones de Bruce.

En ese entonces, afirma que su cargo en CONATA se debió a su amistad con Bruce y que el aporte de 30 mil soles que hizo a Perú Posible lo efectuó a través de la secretaria del legislador cuando era ministro de Vivienda.

Sin embargo, en diciembre de 2008, Huallipa manifiesta que Bruce no tuvo participación alguna en la transacción y que todo se debió a un error de interpretación de parte suya.

El caso da un vuelco inesperado el 28 de junio de 2011, cuando Huallipa, en una tercera declaración ante la Fiscalía, vuelve a señalar a Bruce como la persona que está detrás de la transacción. Sostuvo que se vio obligado a retractarse debido a que este lo amenazó de muerte.

“El señor Carlos Bruce me citó en su casa y amenazó con atentar contra mi vida y la de mi familia si no cambiaba mi versión, indicándome que él no aparecía en ninguna documentación respecto de la operación en Uruguay, además me indicó que antes le había mandado romper las piernas a otras personas y que si lo perjudicaba tomaría represalias en mi contra”, relató.

Según información recabada en Uruguay, en el registro de empresas importadoras no aparecería ni la dirección ni el teléfono de Griselco. Entre el 2000 y el 2008, esta empresa no habría realizado ninguna transacción y solo en el 2009 habría materializado una importación de sillas desde Argentina por apenas cinco mil dólares.
Créditos del reportaje:
Informe - Carlos Hidalgo // Edición - Carlos Correa // Cámara - Germán Huaroto

jueves 19 de enero de 2012

Congreso envía información de Chehade a la Fiscalía

La indignación que sentimos al leer la nota del Congreso nos confirma que el país está pasando por uno de sus momentos más decadentes. No creo que el actual Congreso represente a una sociedad trabajadora, pujante que de manera honesta lucha en el día a día.
Hace un par de días el Congreso que preside el humalista Daniel Abugattás, en una jornada histórica (pues será una de las cumbres más vergonzantes) impidió que se investigara a Omar Chehade, individuo acusado de haber cometido actos incorrectos. En lugar de proceder a votar a favor de un informe que solicitaba documentadamente que se iniciara un proceso de investigación contra este individuo, el Congreso, con Abugattás a la cabeza, votó en contra de este proceso.
Ahora, en lo que considero una burla a la ciudadanía, el mismo Congreso le pide al Fiscal de la Nación que inicie el proceso de investigación. Decadente pero evidencia el bajísimo nivel al que ha llegado el Congreso de la República.
Cuando veo tanto cinismo en el comportamiento de estos funcionarios pareciera que están asesorados por algún abogado experto en defender actos de corrupción.

La política ligera y twittera

Me refiero al presidente del Consejo de Ministros Oscar Valdés. Sus pininos en las redes sociales lo llevaron a borrar rápidamente lo que minutos antes había escrito. Su inauguración en twitter era similar pues a su actuación política. Es un comportamiento típico del momento que vivimos, de falta de indignación, de superficialidad, de ausencia de debate con un premier de ideas y pensamiento básico.
El Premier ha escrito en su cuenta de twitter que "tenemos que limpiar nuestro país de los corruptos". Lo dice el premier de un gobierno que no investigó a Alexis Humala, que no ha creado la procuraduría ad-hoc para grandes delitos de corrupción, que sabotéo la megacomisión que debe investigar al gobierno de García, que blinda a Omar Chehade, que permite que los acusados por corrupción no sean investigados o pasen la prisión en familia, en casa. Es muy cómico lo que dice el Premier, más aún cuando él y sus ministros piden que se voltee la página en el caso del blindaje a Chehade, en cuyos resultados considero está involucrado directamente el presidente Ollanta Humala.
Habría que preguntarle al comandante Valdés cuáles son los medidas concretas que tiene para limpiar el país de corruptos. Salvo que sus políticas públicas no vayan más allá de los 140 caracteres que permite el Twitter en esta política de lemas y eslóganes que ha servido para tontear al país.
No tengo la menor duda que seguiremos a la deriva, sin objetivos concretos, pegados a la coyuntura y con una gran tolerancia con la corrupción.

martes 17 de enero de 2012

Algo anda mal


Hace unos días, en visita de fin de semana, veíamos cómo Hugo Chávez, en presencia de Ollanta Humala, daba órdenes a sus ministros sobre cómo y dónde debían iniciar operaciones en el Perú. Eufórico e incontenible en sus palabras, Hugo Chávez reforzaba sus indicaciones con un plumón, con el que señalaba y hacía círculos en el mapa peruano. Ilo, Paita (tienes que ir a Paita donde están los fosfatos,  decía Chávez a su ministro de energía y petróleo), la selva, Iquitos, eran marcadas mientras daba indicaciones directamente a sus funcionarios sobre qué hacer. A su lado, el nacionalista Ollanta Humala - ese que en tiempos de campaña amenazaba con marchar en la frontera chilena-  sólo atinaba a sonreir  nerviosamente, en silencio. Lo mismo hacían sus acompañantes peruanos que miraban como los funcionarios venezolanos recibían indicaciones del presidente venezolano sobre acciones en nuestro territorio. Nunca antes había visto tan poca dignidad y tan poco ejercicio de la soberanía por parte de un mandatario peruano. Sin embargo en nuestro país, no hubo sorpresa ni crítica. Sólo un silencio cómplice. No puedo negar que al ver ese espectáculo, como peruano sentí gran inconformidad.

Como diría el historiador británico Tony Judt, algo anda mal. Nuestro país se ha vuelto poco exigente, conformista con la mediocridad  y la debacle institucional ni siquiera nos alarma. En el último mes el Poder Judicial da vacaciones a acusados de terrorismo o envía a su casa a implicados en graves delitos de corrupción; la Fiscalía, en la misma línea, dice que no procede la investigación de evidentes signos de corrupción que generaron la más grave crisis política del gobierno anterior; Humala firma convenios con Chávez y luego da explicaciones parciales al Congreso; el Congreso tiene como máxima expresión de su agenda el caso Chehade; se generan congestionamientos vehiculares que causan miles de horas hombre perdidas por el mal organizado rally Dakar y la inseguridad ciudadana sigue matando y secuestrando. En el colmo de la simpleza argumental se pide que los ciudadanos se armen para defenderse de lo que el gobierno no puede combatir: la delincuencia. Se ignora que esa es la vía más rápida para la mexicanización, para la difusión del sicariato, para el retroceso al ojo por ojo y no se ve que en el futuro inmediato el delincuente se asegurará y primero matará y luego asaltará como de manera lúcida señaló César Hildebrandt.

Algo anda mal. Las bancadas ya no se unen para impulsar agendas legislativas o impulsar reformas sino para blindar a implicados en actos de corrupción, como vergonzosamente lo hace la bancada de Alianza Parlamentaria en el caso Chehade. Se desaprovecha la alta aceptación para reformar la estructura política que reclama, entre otros puntos, que se elimine el voto preferencial. Se quiere revocar a una alcaldesa a quien a la vez se reconoce como honesta y se reconoce como mejor alcalde a un  personaje que merece la cárcel según el procurador.

Algo anda mal. Un reciente estudio indica que el Perú, de seguir creciendo así, será la vigésimo sexta potencia mundial en el 2050. No me parece serio ese estudio. Si el Perú sigue así, retrocediendo, apostando por un crecimiento primario, sin valores y mercantilista, sin instituciones, no sólo jamás será una potencia sino será, con toda seguridad, un estado fallido, un estado cuyo orden lo determinarán los poderes fácticos y en especial la delincuencia organizada.



Juan Sheput
Este artículo ha sido publicado en Diario 16

domingo 15 de enero de 2012

Sinesio López y la prostitución política de la "hoja de ruta"

Una vez más el destacado sociólogo Sinesio López llena el vacío intelectual que hay en el Perú y plantea una verdad que incomoda al establecimiento complaciente: la hoja de ruta está prostituída, políticamente. Y tiene toda la razón. Si bien es cierto él no lo sostiene, señalo que Ollanta Humala ha apostado por ser un cómodo rehén de los poderes fácticos, ha traicionado a su electorado y que, en la medida que goza de un Congreso incapaz de hacer oposición, se ha dedicado a mantener el statu quo, las comodidades de un sector empresarial que diseñó un  modelo a la medida de nuestro subdesarrollo en el fujimorato. Ese modelo permite la tranquilidad del gobierno de turno, pues hay una paz  mediática y política, en tanto continúa con la explotación primaria de recursos naturales y una gran corrupción.
Sinesio hace una interpretación de este modelo reconociendo que el fujimorismo es el que realmente corta el pan en la administración de Humala. A continuación pueden leer intergramente su artículo:


La hoja de ruta ha sido políticamente prostituida. Todos la manosean y la definen como quieren. El fujimorismo, la Alianza por el Gran Cambio y el Apra tienen una visión conservadora de ella y la entienden, en lo esencial, como la continuidad del modelo económico y de las políticas públicas del 90 en adelante. Valdés y Castilla le han arrebatado el horizonte utópico y reformista y la han convertido en una hoja de parra que oculta sus desnudeces fujimoristas. Cada cual la apoya y exige su cumplimiento de acuerdo a la manera como la entiende y la define. Como anotó agudamente Carlín en su momento, a la hoja de ruta se le han caído algunas letras que fueron sustituidas por otras otorgándole un sentido radicalmente distinto al primigenio.
Ella surgió como una adecuación del programa de la gran transformación a la coyuntura de la segunda vuelta y como expresión de la nueva coalición social y política con los sectores liberal-democráticos. Gracias a esa nueva coalición se pudo ganar a Keiko Fujimori y a todos los poderes que la respaldaron pasando de 32% a casi 52%. Se consideró con razón que los tiempos políticos no son homogéneos sino que cambian de acuerdo a las modificaciones en las relaciones de poder entre las fuerzas sociales y políticas. En la coyuntura de la segunda vuelta, que era moderada y hasta conservadora, la exitosa hoja de ruta tuvo un sentido de cambio y de reforma. Hoy, en cambio, ella tiene un sentido conservador debido al avance del fujimorismo y de las fuerzas conservadoras que se ha producido en el gobierno.
Ello significa que el sentido político de los acontecimientos y de los programas no depende sólo del significado que le imprimen los actores sino también del carácter del contexto (reformista o conservador) en el que ellos operan. En otras palabras, el contexto resignifica el sentido político que los actores otorgan a sus acciones y a los programas. ¿En qué momento la hoja de ruta comienza a perder su horizonte utópico y su filo reformista? Mi hipótesis es que esa mutación comienza cuando el presidente Ollanta, presionado por los poderosos grupos económicos y por la derecha política y mediática e inducido por “los brasileros”, decide cogobernar con los representantes (Velarde y Castilla) del orden neoliberal. En ese momento se introduce también lo que hoy se llama falta de cohesión porque fuerzas extrañas a Gana Perú comienzan a cogobernar.
El discurso de Valdés culmina la tarea de reconversión de la hoja de ruta. Con su avance temporal se ha producido una cosa curiosa: los que introdujeron la disonancia en el gabinete Lerner han terminado acusando a los autores de la primigenia hoja de ruta (la izquierda y el centro liberal-democrático) de producir una falta de cohesión en el gobierno. Este hecho demuestra que son los triunfadores los que ponen nombre a las cosas y que los derrotados no tienen derecho a la memoria. Es interesante comparar los discursos de los dos primeros ministros del gobierno de Ollanta (Lerner y Valdés) para comprender mejor los sentidos diferentes que tiene la hoja de ruta. El de Lerner presentó cuatro horizontes (crecimiento con inclusión en democracia; igualdad de derechos, oportunidades y metas sociales alineadas con los objetivos del milenio; concertación económica y social en el ámbito nacional, regional y local y reencuentro histórico con el Perú rural) que señalaban el norte de los grandes cambios que debía impulsar el gobierno y diez políticas que buscaban concretarlos.
El discurso del señor Valdés, en cambio, recoge una vieja propuesta tecnocrática y burocrática que proviene de la capilla del MEF y deja de lado las reformas de la hoja de ruta original, a la que quita la garra y el punche necesarios que requiere todo impulso transformador. Para citar sólo algunas de las muchas ausencias de cambio, la lucha contra la corrupción, que hacía la diferencia, se ha esfumado y la necesaria reforma del Estado ha sido achatada y reducida a una modesta propuesta de modernización de la gestión pública. De ese modo, el Estado seguirá capturado por los grandes grupos económicos, se mantendrán las islas de modernidad que le permiten al MEF operar como si fuera el gobierno, las políticas públicas (educación, salud, seguridad y justicia) no llegarán a todos los peruanos y peruanas por igual y la descentralización no tendrá el impulso necesario para superar la desigualdad entre las regiones, el atraso y la desarticulación del territorio.