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miércoles 14 de marzo de 2012

El directorio del BCR *

El directorio del Banco Central de Reserva está compuesto por 7 integrantes. De ellos, según la Constitución, 4 son designados por el Poder Ejecutivo y 3 por el Congreso de la República. El gobierno ya hizo lo propio ratificando al Dr. Julio Velarde como presidente, acompañado de Luis Arias Minaya, José Gallardo Ku y Jaime Serida. La apuesta del gobierno de haber propuesto a 3 destacados profesionales de alto nivel académico y correcta trayectoria fue saludada por la sociedad en su conjunto. Una entidad como el BCR es clave en procesos de volatilidad económica como el que vivimos.
 
Le corresponde hacer lo propio al Congreso con los 3 miembros restantes. Sobre ello la prensa ha mencionado a diversas personalidades. En ese sentido, creo que el Congreso debería seguir el buen ejemplo que para este proceso ha tenido el Poder Ejecutivo: apostar por una mezcla de juventud, correcta trayectoria y capacidad.

 Entre las personas que se han mencionado están los doctores Eduardo Morón y Élmer Cuba, ambos profesionales de alto nivel técnico y con trayectoria destacada. Vinculados a universidades importantes como la Universidad del Pacífico y la PUCP, serían una valiosa contribución a la función directriz de la política monetaria en el Banco Central de Reserva. La madurez que ambos asumen en sus comentarios económicos es una demostración de que bien se pueden conjugar juventud y capacidad al servicio del país.

 En el mismo nivel de conocimientos y trayectoria se encuentran Juan José Marthans y Carlos Adrianzén, también vinculados al mundo académico a través de las prestigiosas Universidad de Piura y UPC, respectivamente. Ambos son economistas pertenecientes a una generación talentosa que también aportaría muchísimo como eventuales miembros del directorio del BCR. Sin embargo, su posición crítica de la política monetaria perjudica sus posibilidades, pues en nuestro país, lamentablemente, no se entiende aún que la crítica inteligente sea un activo en el desarrollo responsable de las políticas públicas.
 
En los últimos días ha irrumpido en el escenario mediático el Dr. Javier Silva Ruete. Invitado a postular por parlamentarios vinculados al anterior gobierno, estaría llamado a ocupar la silla que dejaría en el BCR el Ing. Abel Salinas. Reconociendo las cualidades técnicas del Dr. Silva Ruete, estimo que se requiere un cambio de actitud en la composición de los directorios de las empresas y organismos públicos del país y, en ese sentido, la oportunidad de renovar a 3 directores del BCR nos debe llevar a entender que el capital humano que tanto requerimos no solo se construye desde la formación académica, sino también desde la experiencia que trae el ejercicio de la gestión.
 
Espero que el Congreso de la República asuma esa responsabilidad con el Perú, dándole la oportunidad al Banco Central de Reserva de contar con un directorio dinámico, actualizado y con ideas que lo hagan más eficaz en el logro de su función.


Juan  Sheput


* Artículo publicado hoy en Diario 16



miércoles 7 de marzo de 2012

El sicariato y el incremento alarmante de la inseguridad

Hace siete meses se advirtió de las consecuencias que podrían tener el sacar de mala manera a un conjunto de oficiales correctos de la Policía Nacional. Bajo el maquillaje de una reforma (que jamás existió) se pasó al retiro a oficiales honestos y capaces, así como también a algunos que no lo son. Los resultados son el desorden que vivimos en materia de seguridad ciudadana.
Apelando a las estadísticas algunos estudiosos señalan que no hay un rebrote de los asesinatos por encargo. Ignoran en su análisis que el contexto es distinto, que hay figuras nuevas como la extorsión (causada en parte por el crecimiento económico) y que el ajuste de cuentas a diferencia del ajuste de pandillas en el pasado, hoy sirve para eliminar a rivales sindicalistas, políticos o simplemente delincuenciales.
Ya no es el terrorismo el que mata como dicen los desubicados analistas. Son sicarios, elementos que han sido contratados por sujetos que buscan eliminar a sus rivales. En menos de una semana han sido así asesinados la dueña de un colegio, un ex-alcalde, un gobernador, una señorita de 16 años, un mecánico y un ciudadano por error de los sicarios.
Ante ello el Ministro del Interior,   Daniel Lozada, no sabe qué hacer. Colocado allí como incondicional del ministro Oscar Valdés, el señor Lozada no tiene en claro qué estrategia seguir, qué tácticas tomar, quiénes deben ser los oficiales encargados de ponerlas en marcha.
Es lamentable que el Congreso no tome cartas en el asunto ante un gobierno que a la fecha demuestra no tener rumbo en diversos sectores.
A este ritmo se podría decir que el presidente Humala va a cumplir con su promesa de la gran transformación por la "mexicanización" en cuanto el símil con la ola delincuencial estamos padeciendo. 

El crimen sí paga


El crimen sí paga *

A estas alturas ya no se sabe qué es peor en el país, si el traslado a una prisión privilegiada del autor del cobarde asesinato de 4 policías indefensos o la forma cómo la inseguridad se enseñorea o nuestra indiferencia ante la muerte casi a diario de inocentes personas en accidentes de tránsito.

Pareciera que la mexicanización de nuestro país va viento en popa. El gobierno reconoce públicamente que es incapaz de dar seguridad a los padres del presidente en el interior de un penal. Si no puede en un local de máxima seguridad imagínese usted lo que podría suceder en la calle más aún cuando los padres del presidente Humala tienen una activa vida social.

Vemos cómo los asesinatos por encargo se han constituido en la normalidad. No hay una estrategia policial en marcha y el Ministerio del Interior pareciera que no tiene conducción. El presidente de la República, que jefatura el comité de seguridad ciudadana, demuestra en cada encuentro su profundo desconocimiento del tema y la ausencia de estrategia en un sector que se ha escapado de control. Desde una profesora u obreros de construcción que son asesinados por  extorsionadores hasta ajustes de cuentas entre pandillas son parte del panorama que vivimos, al que habría que agregar la aparición de zonas liberadas en algunos distritos en las que se asalta con impunidad. El presidente, que se preocupa de la seguridad y comodidad de sus familiares, bien haría en preocuparse por la seguridad de todos los peruanos.

Otro tanto ocurre con el sector Transportes. A nadie importa la muerte cotidiana de compatriotas inocentes en las pistas del país. Decenas mueren por semana como consecuencia de choques violentos en pistas y carreteras. Los  usuarios de transporte terrestre viajan con terror pues no saben si llegarán vivos a su destino. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones no sólo hace agua por la falta de proyectos en infraestructura sino porque ha claudicado en su función de evitar accidentes y que tanto tiene que ver con la falta de sanción y la emisión de licencias para cubrir rutas a empresas que no lo merecen. En ese sentido llama la atención la nula preocupación del Congreso de la República. Por menos, el anterior Congreso llamó la atención de la ministra del sector obligándola a dar medidas como el plan Tolerancia Cero. El actual Congreso, inmerso en la discusión de los gestores o del fútbol, no hace nada para evitar la sistemática muerte de compatriotas en las pistas.

Se dice que el crimen no paga, asumiendo que los culpables serán condenados y que la consecuencia de su delito será la sanción. Pero por lo que vemos en el Perú ese dicho no tiene sentido. En nuestro país el crimen sí pagaría. Los asesinos gozan de libertad condicional o prisión dorada, los acusados de corrupción viven el proceso en la comodidad de su hogar y  hasta aparecen como protagonistas de veladas y cocteles en revistas y páginas de sociedad o son locuaces conversadores en entrevistas. Es el deterioro ético que vivimos el cual no parece importar ni siquiera a nuestros intelectuales, que dicen estar muy contentos porque el gobierno “cumple escrupulosamente con la hoja de ruta”.
Juan Sheput

* Artículo publicado hoy en Diario 16

miércoles 29 de febrero de 2012

Censura a la mesa directiva del Congreso


El presente escrito, realizado por la Sra. Patricia Robinson Urtecho  pretende reflexionar sobre el procedimiento parlamentario que en el Perú siguen las mociones de orden del día que proponen censurar a los miembros de la Mesa Directiva del Congreso.
Es una valiosa ayuda para entender mejor los eventos que suceden en el Parlamento del Perú en momentos que, como el actual,  estamos ad-portas de un eventual debate sobre el tema. A través del siguiente enlace podrá acceder al documento explicativo:

Consumiendo el futuro


Consumiendo el futuro (*)

No debe llamar la atención que la gran mayoría de nuestros compatriotas esté satisfecha con los resultados económicos del actual gobierno. El piloto automático funciona en una sociedad que no tiene visión de largo plazo. Ese cortoplacismo, que se manifiesta entre otras cosas en la casi nula vocación por el  ahorro y el excesivo consumismo, es una de las taras que nos ata al subdesarrollo.

Es por eso, por la satisfacción cortoplacista, que pienso que este gobierno será igual que el de Alan García, nulo en reformas. Desaprovechará  la oportunidad que le brinda un crecimiento económico inercial que se viene dando básicamente porque los precios de los minerales se mantienen altos y no porque se hayan incrementado los niveles de productividad.

La última reforma notable que se hizo en el país fue durante el gobierno de Alejandro Toledo. Fue respecto al régimen conocido como de cédula viva, D.L. 20530, que nivelaba la pensión de los beneficiarios a los aumentos de los equivalentes activos en el sector público , el cual  se convirtió en una fuente de corrupción que alcanzó ribetes de escándalo en el primer gobierno de García. Este D.L. 20530 hacía imposible la mejora de haberes en el sector público y un buen manejo del gasto corriente. El presidente Alejandro Toledo, sacrificando popularidad y priorizando la gestión, lo derogó con los consiguientes beneficios para nuestra economía.

Dudo mucho que el presidente Humala sacrifique popularidad, alta según las últimas encuestas, en aras de gestión. Más aún teniendo a su esposa en evidente campaña con fondos públicos. La inercia económica continuará con el piloto automático que vivimos en la actualidad y la posibilidad de hacer alguna reforma sustantiva se anulará.

La necesidad de una reforma laboral es imperiosa. La misma se intentó en el año 2005 y fue saboteada por los mismos que hoy se muestran complacientes. Igual sucedió con la Ley Marco del Empleo Público. Saboteada por el aprismo en el mismo año, luego se transformó en el superficial organismo Servir, pero el país sigue sin un marco legal para el sector público.

Nuestro modelo de crecimiento tiene límites y, a diferencia de la China, es muy vulnerable. No se están haciendo reformas importantes en el sector laboral, tributario, educacional o infraestructura. Sin una masa laboral formal, el Perú está condenado a que le explote una bomba de tiempo cuando millones de compatriotas envejezcan sin derechos a pensión o salud. Y las reformas se hacen en periodo de crecimiento. El haber acumulado 50,000 millones de dólares en reservas y tener una legitimidad popular de cerca del 60% llevaría a un estadista a impulsar reformas, pero vemos que las mismas no están “en agenda” para recordar una frase favorita del gobierno. Por el contrario, creo que la alta popularidad inmovilizará al actual gobierno, lo hará preso de la encuesta mensual y se dedicará al populismo y clientelismo, con el aplauso del empresariado al cual sólo interesa la ganancia de corto plazo.

Y con esta actitud el gobierno del presidente Humala seguirá haciendo esfuerzos por parecerse al de Alan García, con lo cual el actual crecimiento del PBI y los recursos económicos serán tan valiosos como en su momento fue el guano, el caucho y la harina de pescado.

Juan Sheput
(*) Artículo publicado hoy en Diario 16


martes 28 de febrero de 2012

Hidroeléctricas en la Amazonía y daño a la biodiversidad

El siguiente video es extraordinario y muy didáctico. Nos enseña respecto al daño que se generaría en la Amazonía si es que se hacen represas en la selva. Proyectos como los de Inambari por ejemplo sería nefastos para nuestro ecosistema. Se requiere, por la sostenibilidad y el bienestar de las futuras generaciones de su difusión. En ese sentido un debate público sobre el Acuerdo Energético con Brasil, que sólo beneficia a ese país y perjudica nuestra biodiversidad, es imprescindible.

Las grandes hidroeléctricas en la amazonía interrumpen los ciclos naturales del río y provocan la muerte de peces y tortugas, así como la erosión y la liberación de gases de efecto invernadero.

¡Los ríos amazónicos son ecosistemas, no son canales de agua!

Alternativas:
Energía eólica en la costa, represas hidroeléctricas en regiones de montaña en donde se pueda aprovechar la caída del agua (sin tener que inundar grandes extensiones de bosques como en la selva), y fundamentalmente la ecoeficiencia para evitar el desperdicio de energía en la ciudad.

domingo 26 de febrero de 2012

Simpática encuesta de Apoyo sobre popularidad de Humala

Encuesta Ipsos Apoyo Febrero Presidencial
Y como no podía ser de otra manera, salió la encuesta mensual de Ipsos Apoyo. Sólo que en esta oportunidad no fue después de 30 días sino de casi 45. La anterior encuesta fue publicada el domingo 15 de enero correspondiendo la publicación de la encuesta de febrero al día 19, pero no fue así. Ipsos Apoyo deecidió demorarse un poquito seguramente para  que la ciudadanía pueda asimilar la captura de Artemio y así acertar en que dicho evento iba a disparar la popularidad de Ollanta Humala.
A pesar del entusiasta apoyo de Ipsos Apoyo, que mide eventos en su cúspide (imaginemos que hacen una encuesta sobre las posibilidades de clasificación de la selección peruana de fútbol luego de un triunfo peruano) nos sorprende que Humala no haya tenido un mayor crecimiento en las encuestas. Ha subido 5 puntos porcentuales lo cual es bueno pero de ninguna manera  es una disparada como algunos pretenden señalar.
La verdad es que con este tipo de "apoyos", sin oposición, con una prensa mayortitariamente a favor y una sociedad cortoplacista que mide su bienestar en función de su línea de crédito, me llama la atención que Humala no llegue al 85% de popularidad.
Como dato final quiero señalar algunas incongruencias de la encuesta de Ipsos Apoyo. El 75% del sector A dice apoyar a Humala sin embargo sólo el 36% aprueba a Castilla y sólo el 27% cree que el principal mérito de Humala es el manejo económico. Otra, sube el respaldo en el sector D, 10 puntos,  y baja en el E, 6 puntos. Eso si que es notablemente raro, sabiendo que la línea entre ambos se entrecruza permanentemente. Bueno, son las cosas raras de esta encuesta de Apoyo.