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miércoles, 26 de febrero de 2014

El gabinete Castilla



No tengo la menor duda que el actual gabinete ha sido propuesto por el ministro de Economía Luis Miguel Castilla. De eso trata mi columna de hoy en Diario 16.
El gabinete Castilla
La inmadurez en la conducción del país por el trío Humala-Heredia-Castilla nos está llevando a extremos insólitos en la historia del Perú político.  Nunca se ha visto que la juramentación de un nuevo presidente del Consejo de Ministros sirva para iniciar un periodo de inestabilidad como es el caso actual que nos ocupa, en que el premierato de René Cornejo es el punto de partida para una ola de críticas, reclamos, aclaraciones;  que abarcan diversos protagonistas, dirigencias partidarias, gremios, sindicatos y gobiernos regionales. En lugar que el inicio del gabinete presidido por René Cornejo sirva para calmar las aguas ha servido para agitarlas. Y, en ese sentido es necesario precisarlo, sólo hay tres responsables: Luis Miguel Castilla, Nadine Heredia y el presidente Ollanta Humala con su creciente y evidente debilidad.
Luis Miguel Castilla es el premier de facto. Ha actuado con cálculo y alevosía en maltratar al expremier César Villanueva, con lo cual todo lo que se había ganado en contención de los gobiernos regionales por temas como el canon, se ha perdido. Su afán de ser un servidor de poderosos intereses económicos lo ha llevado a poner en peligro la frágil estabilidad del país. Con su actitud ha perjudicado la institucionalidad que él pregonaba construir y defender. A veces pienso, pues es mi derecho, que el impulsar el grotesco aumento de seis mil dólares a los ministros tenía por objeto satisfacer los deseos salariales de llevar al gabinete a sus amigos, cuestión que ha hecho sin ningún tipo de pudor.  Es por ello que el actual gabinete se  parece a un conjunto de profesionales en que prima el criterio del  empleado, preocupados de su sueldo, sin nivel político e incapaces de hacer política. Lo único que falta es que los pongan a marcar tarjeta.  La designación ha sido tan dirigida e influenciada por Luis Miguel Castilla que nadie cree en la  posibilidad de ver a un premier como René Cornejo acercándose al presidente Ollanta Humala para indicarle quiénes deben ser los futuros integrantes del gabinete ministerial. Es un gabinete que nace desprestigiado, por obra y gracia de la triada inexperta  que nos gobierna y del maltrato impartido a Don César Villanueva.
Por otro lado un gabinete ministerial se caracteriza por su composición multidisciplinaria. Ese es uno de los atributos de un consejo de ministros.  Eso no existe en la actualidad. La concentración de economistas allegados al ministro Castilla hace imposible un debate o una decisión contraria a los intereses que defienden. Estamos en presencia del nacimiento de una suerte de autoritarismo al servicio de grupos mercantilistas lo cual es impropio de un gobierno democrático.
Durante el fujimorato estuvimos en similar condición. Desde el Ministerio de Economía y Finanzas se ejerció una imposición de políticas públicas al servicio de poderosos intereses económicos.  Montesinos y la burocracia del MEF jugaba en pared con el consentimiento de Fujimori. Promovían un mercado sin ningún tipo de regulación (al margen de la Constitución) y sin ningún respeto por el consumidor. Lo mismo sucede en la actualidad con una gran diferencia: durante el fujimorato vivíamos técnicamente en una dictadura, hoy no. Es penoso que gracias a Ollanta Humala los poderes fácticos, aquellos que desde el poder económico o mediático deciden, se hayan impuesto en el proceso de conducción y toma de decisiones en el país. La debilidad de Ollanta Humala se ha puesto de manifiesto en la designación del último gabinete en que ninguna de sus propuestas  ha sido tomada en cuenta.
Este es un gabinete que nace de espaldas al país. Tal vez la mejor manera de comprobarlo es que los pocos políticos o comentaristas  que lo defienden son los mismos que siempre están del lado de poderosos intereses económicos.

Juan Sheput