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martes, 30 de julio de 2013

Mensaje Presidencial: Una mirada a la propuesta blanda

Se podría decir que el mensaje del presidente Ollanta Humala de este 28 de Julio ha tenido dos partes notorias: una, vinculada al recuento de acciones del gobierno, llena de datos y estadísticas y dos, una vinculada a los aspectos blandos, intangibles, que desde mi punto de vista es la más importante del mensaje y que, por falta de capacidad de lectura de la mayoría de la clase política, no ha sido comentada ni criticada ni siquiera revelada.
En la segunda parte del mensaje el presidente Humala hace mención a varios aspectos que de tomarse en cuenta y desarrollarse políticas públicas en ese sentido, sí nos podrían conducir al desarrollo.
Menciona, por ejemplo, la necesidad de transformar Ventajas Comparativas en Ventajas Competitivas, es decir pasar a construir ventajas que contengan conocimiento, valor agregado, lo cual es coherente con su invocación de dejar de depender de las materias primas como fuente de ingreso de recursos al país.
El presidente también habló de la lucha contra la corrrupción y encontró en el refuerzo del Sistema Nacional de Control a su justo correlato. Sin una Contraloría moderna, preventiva, que haga su trabajo abarcando a los gobiernos locales y regionales, no va a ser posible acabar con una corrupción generalizada y que tiene en los municipios una gran cuota.
Otro de los aspectos saltantes es el de reforzar el Sistema Nacional de Calidad, es decir aquel que supervise los estándares de los productos peruanos para que sean bien acogidos en el exterior. Sin embargo el presidente olvidó decir que un Sistema Nacional de Calidad también sirve para supervisar a los productos que ingresan al país, es decir para que no se importe basura o productos que dañan a la salud de los consumidores o simplemente son de muy baja calidad manufacturera.
Y finalmente el presidente Humala planteó la necesidad de un debate sobre la regionalización. Este es un aspecto que  me parece sumamente importante, el de repensar la regionalización. Nuestro país no debe seguir con una estructura regional que simula a los departamentos. Se tienen que crear clusters que dinamicen las economías locales, generando círculos virtuosos de crecimiento.
Lo lamentable es que siendo esta parte del mensaje novedosa y que ningún presidente de la República ha tratado antes, no la exploten los ministros que rodean al mandatario. Son temas que sí nos convertirían en un país desarrollado de ser tratados como corresponde.