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miércoles, 31 de octubre de 2012

Adelanto del año electoral


Como era de esperarse el Jurado Nacional de Elecciones le ha dado luz verde al pedido de revocatoria y a ello ha seguido el entusiasmo de los revocadores, las muestras de simpatía o antipatía a la alcaldesa de Lima y el silencio de aquellos que deberán enfrentar  el veredicto final de las urnas. Si la consulta popular es en tres o nueve meses o más es, a estas alturas, irrelevante. Estamos en presencia ya de un hecho que configura la realidad política de nuestro país.
Se adelanta con ello el año electoral al menos para la ciudad de Lima, que reúne a cerca de un tercio de electores. Los partidos políticos pareciera ser que ven este hecho con beneplácito. Al día de hoy sólo Perú Posible ha tenido una posición institucional. Del resto de partidos se han tenido voces de aliento de algunos de sus principales representantes pero no posiciones colectivas. Ello tal vez porque están calentando motores para lo que podría ser una contienda electoral por adelantado.
Sea cual sea la fecha en la que el Jurado decida convocar a la consulta, de una y otra parte saldrán voces a favor y en contra de la permanencia de la alcaldesa de la ciudad. Le corresponderá a Susana Villarán dar la batalla política para evitar que la revoquen y a sus opositores brindar razones al pueblo para que voten por que así sea. Ello configura un escenario de confrontación del cual saldrá perdiendo la ciudad de Lima pues lo cierto es que desde el día de ayer ya el municipio se encuentra debilitado. No es lo mismo promover y ejecutar políticas públicas con la espada de Damocles pendiendo sobre la alcaldesa y sus regidores.
Lo que viene por delante no es un juego de niños. Tampoco es una contienda para enfrentarla con espíritu y lógica de ONG. Es política, y allí es donde radica la fuerza de los opositores a Susana. Hasta ahora han venido actuando con absoluta libertad sin que nadie los desenmascare. Intentarlo ahora desnuda la precariedad política de los que gobiernan la ciudad. Al frente tienen  a políticos de fuste -como los apristas-, disciplinados -como los fujimoristas- y con abundancia de recursos económicos, como aquellos que rodean a Castañeda Lossio. Será por tanto una contienda dura a la que tendrá que enfrentar Susana Villarán, alcaldesa que, como ha recordado Carlos Meléndez en un estupendo artículo aparecido ayer en El Comercio, es la autoridad que junto a la soberbia de su entorno no entendió la importancia de saber tejer alianzas.
Dudo mucho que el gobierno se la juegue por ella. El presidente Ollanta Humala ha recibido un regalo de los revocadores al tener un evento político de largo y gran impacto como la revocatoria. Ello hará que los reflectores estén sobre la Plaza de Armas pero no precisamente sobre Palacio de Gobierno. Y ese desvío es el que necesitaba este gobierno justo a la mitad de su mandato.
Juan Sheput