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miércoles, 1 de febrero de 2012

La reforma política y el JNE


La reforma política y el JNE

Es  muy saludable para la democracia que el Jurado Nacional de Elecciones, a través de su presidente, Dr. Hugo Sivina, haya planteado al Congreso de la República la necesidad de hacer una reforma integral a la legislación electoral. Cuando nuestras autoridades hacen este tipo de planteamientos trascienden, escapan a la coyuntura, hacen un bien a la colectividad.

En lo personal, pues mi partido aún discute un planteamiento integral, creo que se deben hacer modificaciones a la Ley de Partidos Políticos, a la Ley Electoral y a la propia Constitución. El presidente del JNE habla de una reforma a la legislación electoral, y esta integra diversos elementos. Lo apropiado por tanto sería hablar de una modificación, integral, al sistema electoral.

Estimo que el Dr. Hugo Sivina es la persona indicada para liderar el llamado a un debate nacional sobre este tema tan importante. Los partidos políticos, por su escasa institucionalidad, están lejos de dirigir esta iniciativa. La ciudadanía, lamentablemente, muchas veces ve cálculo en los planteamientos  partidarios, razón por la cual la iniciativa del Jurado tiene ventaja en cuanto a objetividad y credibilidad.

El Dr. Sivina ha  puesto énfasis en aspectos vinculados a la organización partidaria y en un tema que generará polémica como es la eliminación del voto preferencial. Desde mi punto de vista siendo loables estos elementos quisiera complementarlos indicando que una reforma política tiene que ser integral, abarcando diversos aspectos, para que de esta manera tenga resultados satisfactorios. Muchas veces las reformas parciales marchan al fracaso pues se hacen sin la óptica de saber que se está enfrentando a un sistema complejo.

A partir de la iniciativa del JNE se podrían discutir temas como la duración del periodo parlamentario, diferenciar la fecha de elección al Congreso de la presidencial, retornar al sistema bicameral, eliminar el voto preferencial, incorporar la segunda vuelta al voto municipal.  Como decía líneas arriba si el propósito del JNE es mejorar la gobernabilidad y la representatividad, pues se tienen que debatir sobre diversos temas en su conjunto.

Sin embargo el JNE o la ONPE podrían liderar otros temas para los cuáles no se necesita de una reforma y que permitirían mejoras cualitativas notables simplemente aplicando la Ley. Me refiero al financiamiento público de partidos. Es decir romper la dependencia de los partidos políticos de los fondos de campaña que, muchas veces, los convierte en partidos secuestrados que tienen que pagar su rescate  aceptando proyectos a la medida o lobbies. El financiamiento público de partidos es un tema a debatir, en esencia en términos de docencia ciudadana. Más caro le sale al país un partido rehén de financistas privados que un partido digno que depende del financiamiento público y que por lo tanto son sujetos de rendición de cuentas al país a través de la Contraloría.

Finalmente, si algo debe quedar claro es que la actual estructura política ya no da para más y que se requiere discutir seriamente respecto a una gran reforma política. De allí que el paso dado por el Dr. Hugo Sivina y el JNE debe verse como el primero de una serie de planteamientos  que permita construir un Sistema Político acorde con los niveles de competitividad e institucionalidad que exige nuestro país.

Juan Sheput
Artículo publicado el día de hoy en Diario 16