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lunes, 16 de noviembre de 2009

Canciller García Belaúnde debe renunciar


La crisis del espíonaje patrocinado por Chile, surge como consecuencia lógica de una serie de ineptitudes en que ha incurrido el gobierno a lo largo de los últimos años. En el caso de las Fuerzas Armadas, un conjunto de ministros de defensa con vocación inmobiliaria o de control de la natalidad, en lugar de personas con serias condiciones para el cargo.

Es el estilo del presidente Alan García.

Cómo sabemos un filtro para la elección de un miembro del gabinete no es su capacidad comprobada sino su grado de sumisión. En todos estos años hemos visto como funcionarios sin mayor nivel han ocupado carteras ministeriales, en las cuáles no sólo han hecho y siguen haciendo el ridículo, sino que gozan del apoyo presidencial.

El caso del Canciller José Antonio García Belaúnde es emblemático. Su frase imperdonable de desprecio a nuestro territorio comparándolo con una chacra debió haber sido suficiente para salir del gabinete. Sin embargo, en su defensa se puede argumentar que no fue el primero en expresarse así. Yo ví en un noticiero los gestos del propio presidente García, subestimando nuestro territorio momentos antes que el Canciller se pronunciara penosamente.

Pero los hechos que justifican la salida del Canciller del gabinete son otros. El principal el abandono de la política internacional del Perú. Hoy, simplemente marchamos a la deriva. No hay objetivos nacionales. El señor García Belaúnde es incapaz de hacerle planteamientos de corrección a los devaríos internacionales del presidente Alan García.

Las citas planificadas con anticipación de ALC-UE y APEC fueron literalmente desperdiciadas. En el caso de APEC fueron aprovechadas al máximo por funcionarios chilenos con el beneplácito de la canicllería y la señora Mercedes Aráoz. Lo que tenía como objetivo posicionar a nuestro país como parte de un eje iberoamericano y una plataforma de cara al Pacífico con Brasil, se transformó en un espectáculo ridículo de medallones y juegos de palabras a cargo de Don Alan García.

Luego nuestra cancillería se desprestigia con el concurso de embajadores sin ningún nivel como los casos de José Barba Caballero en Panamá o de Judith de la Matta en Argentina. Italia, el país que nos vendió las 4 fragatas Luppo durante la gestión del presidente Toledo, fue maltratada con la presencia como embajador por un par de semanas del señor Rafael Rey.

Igualmente como consecuencia de esta ineptitud en la Cancillería, hoy nuestro país no tiene aliados. Chile en conjunto con Estados Unidos, Brasil, Argentina, Francia hace maniobras en la llamada Operación Salitre, y el Canciller es incapaz de movilizar a nuestros embajadores para manifestar en Estados Unidos, Argentina, Brasil y Francia nuestro malestar por ese ejercicio conjunto. En lugar de ello lo que hubo fueron declaraciones lamentables del Canciller y el Ministro de Defensa.

Se podrían enumerar muchas cosas mas. Las visitas ministeriales a presidentes de América Latina plnteando el desarme, la oposición a llevar nuestro diferendo marítimo a La Haya, el nombramiento del embajador Pareja en Chile, la política nefasta de cuerdas separadas, el acto vergonzoso del TLC con Chile sin la aprobación del Congreso. Todos estos asuntos que han puesto en grave desventaja a nuestro país algún día deberán ser juzgados y en rigor de justicia penados y sancionados. Por que no se puede permitir en un país digno y con Historia que peronas sin aptitudes para el cargo estén al frente de nuestra política internacional. El Ministerio de Defensa ya es un caso dramático. La cancillería también. El caso del miserable espía merece nuestra total repudio e indignación.

La diplomacia es algo muy serio como para que al frente de ella esté el canciller José Antonio García Belaúnde. Debe renunciar de inmediato.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El ministro de Defensa debe responder ante el congreso, y este deberia emitri una mocion de censura, si el Sr. Ministro de Defensa se dedicara a opinar menos de temas religiosos, y se hubiera dedicado mas a su labor como ministro quizas la situacion seria distinta, debe de irse!!!

Luis Enrique Alvizuri dijo...

Señor Sheput:

1. Todo indica que ha habido un pequeño golpe de Estado. Los militares de más alto rango han aprovechado la ausencia de García para hacerle saber su desacuerdo con su política de desarme, en un momento en que todos los países de nuestro ámbito lo están haciendo.

2. Quiere decir que la estrategia de García ha fracasado. Los militares, después de diez años, han reaccionado.

3. La excusa ha sido, obviamente, el espionaje, asunto que mundialmente es tratado siempre por la vía diplomática y en estricta reserva.

4. Por lo tanto también ha caído la tesis de afrontar a La Haya solo por la vía legal. Ha primado la "real politik" sobre los intereses económicos.

5. Otra cosa que ha caído es la tesis de las "cuerdas separadas", un absurdo geopolítico pues no hay guerra sin intereses económicos. Eso de hacer la guerra por un lado y hacer negocios por el otro es un sinsentido solo posible en una prensa defensora de los "faenones" pragmáticos pero despreocupada por el gobierno del país a futuro.

6. Quiere decir que la política exterior del gobierno deberá cambiar inevitablemente, que incluirá la relación con los intereses comerciales asociados al capital chileno y repotencialización de las Fuerzas Armadas, tan venidas a menos.

7. La renuncia del Canciller es cosa cantada, pues representa toda una concepción solo pensada en función a los negocios y la vida humana no solo son negocios. No todo es el bolsillo en el manejo de un país.

Muchas gracias.

Anónimo dijo...

A mi no me parece que el canciller deba renunciar, el siempre a demostrado su capacidad para afrontar cualquier "roce" con cualquier país vecino, y siempre lo ha echo de la manera mas firme y a la vez serena. Cortar cabezas en un momento donde se requiere unidad, no es de lo mas aconsejable...