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sábado, 10 de enero de 2009

Desaparecen 41,000 documentos del Ministerio de Salud

Durante el largo feriado de Año Nuevo se sustrajo de los almacenes del Ministerio de Salud más de 41,000 documentos correspondientes a la gestión de Hernán Garrido Lecca al frente de dicho protafolio. La noticia la trae el diario El Comercio quien compara el hecho con la sustracción de expedientes del Poder Judicial por parte de la mafia fujimontesinista durante el año 1992.
Este hecho que constituye un verdadero escándalo no es noticia para otros medios de comunicación. Ese es el otro lado de la noticia que, cuando la corrupción se destape totalmente, que se va a destapar no tengan la menor duda, llevará indicar el papel que juegan algunos medios de comunicación que con su ocultamiento de los hechos se convierten en cómplices del corrupto gobierno de Alan García.
¿Y el premier Yehude Simon dirá algo sobre este particular?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La sustraccion de documentos evidencia la probable existencia de una mafia organizada y con recursos. Por otro lado evidencia que hay acciones que se quiere ocultar. Estos actos lamentablemente suceden dentro del ámbito del Gobierno y compromete su prestigio si no se investiga a profundidad.

escorpio38 dijo...

Hay que ser realmente ingenuos, unos reverendos caídos del palto, para no asociar esta "desaparición" de documentos con las pesquizas que se vienen realizando para detectar los alcances de los delitos impulsados por la mafia puesta al descubierto al sacarse a la luz el escándalo de los petroaudios.

Locomotion dijo...

El Gran Bonetón se robó expedientes del Ministerio de Salud

Denunciamos la grosera cortina de humo que la Comisión Abugattas pretende lanzar en competencia con las siempre bienvenidas y patrióticas cortinas de humo del Fuhrer Alan García Pérez, Presidente Totalitario de la República.
No puede calificarse de otra manera la denuncia del robo de 822 cajas del archivo del Ministerio de Salud que contienen 41 mil expedientes relacionados con los tratos de Fortunato Canaan con Lady Mermelade (a) Garrido Lecca y Drácula con Sida (a) Carlos Vallejos, ex Ministros de Salud y corrupción ratonil.
La Contraloría General (institución que dentro de poco será puesta de rodillas frente al totalitario régimen aprista, como corresponde) advirtió esta curiosa desaparición al revisar el convenio suscrito entre el Ministerio de Salud y corrupción ratonil con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). Como consecuencia de esta "fortuita" (¿?) pérdida es imposible investigar la licitación de los hospitales donde intervino el generoso empresario Fortunato Canaan.
El actual Ministro de Salud, Oscar Ugarte, se hace el loco y esgrime dos convincentes teorías que echan por tierra las especulaciones de la malintencionada Comisión Investigadora de Abugattas:
1) Los 41 mil expedientes fueron comidos por las ratas en solidaridad con Tío George y Rómulo Hamster (recordemos que no es un ratón cualquiera).
2) Los 41 mil expedientes se los llevó el Gran Bonetón porque le faltaba papel higiénico en su baño.
Nos parece que estas razones son suficientes para desacreditar esta cortina de humo y por tanto, la población debe ocuparse de cosas más importantes como la liberación de Magaly Medina o de la captura de los chuponeadores (que resultaron ser gente vinculada a Giampietri, pero no importa).
La Vicecontralora Rosa Urbina aún sigue investigando el contenido de las cajas desaparecidas, lo cual nos sorprende cuando los funcionarios del gobierno ya explicaron de manera verosímil las razones del extravío de estos documentos relacionados con Fortunato Canaan. Ese afán perverso de buscar la verdad a toda costa la pinta de cuerpo entero como uno de los perros del hortelano que tanta animadversión reciben de nuestro Blindado Fuhrer que nos llevará a la destrucción durante la crisis que se viene.
Afortunadamente, el pueblo peruano está integrado por animales parlantes sin inteligencia que dicen votar tapandose la nariz cuando en realidad en cada elección les meten el dedo (y no en la nariz).