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jueves, 7 de agosto de 2014

Nuevo Premier, viejo rollo. La ingenuidad como divisa.

Escrito por Juan Sheput.
Luis Alberto Sánchez tenía razón al señalar que el nuestro era un país adolescente. No llega a la madurez porque no aprende del error. Se repiten situaciones similares y aplicamos el mismo análisis, hacemos similares invocaciones y entregamos confianza ingenuamente. Ha sucedido una y otra vez durante las seis veces que en este gobierno se ha elegido a un Premier. Se ve de manera nítida con la actual presidenta del Consejo de Ministros Ana Jara.
La señora Ana Jara, demostrando poca creatividad ha negado, una vez más,  la posibilidad que Nadine Heredia sea candidata a la presidencia de la República. Lo hace con el mismo estilo y énfasis con que antes lo hicieron todos sus antecesores.
La novísima Premier anuncia una rueda de conversaciones con todas las fuerzas políticas, en busca del voto de confianza. Lo mismo hicieron todos los anteriores quiénes, una vez obtenido el voto de confianza,  se olvidaron de su política de diálogo con dirigentes y congresistas.
La recién elegida presidenta del Consejo de Ministros empieza con una política de transparencia, de apertura con la prensa, que no la diferencia en nada de todos aquellos que la antecedieron. Pasado un tiempo la transparencia se dejará de lado y la falta de respeto a la institucionalidad y el protagonismo excesivo de la primera dama volverán a aparecer, tal y como fue anteriormente.
El problema en realidad no es de la señora Ana Jara. Ella cumple su limitado papel. El problema es de los comentaristas, periodistas, políticos y empresarios que por sexta vez vuelven a confiar, vuelven a entregarse , a tal punto que al igual que cada cambio anterior, encuentran cualidades excepcionales en el nuevo premier al cual -una vez más- califican de valioso. Si no lo creen lean cualquier archivo periodístico y verán cómo los mismos que hoy alaban a Ana Jara antes señalaban las grandes cualidades de Salomón Lerner, Oscar Valdés, Juan Jiménez, César Villanueva y René Cornejo, los cinco antecesores que salieron de manera abrupta de la presidencia del Consejo de Ministros.
Sin embargo la historia se repite y no nos queremos dar cuenta. Lamentable situación.
Qué fácil es para un nuevo jefe de gobierno meterse al bolsillo a la oposición en el Perú. Basta con decir que Nadine Heredia no va a ser candidata. En paralelo seguimos con ministros cuestionados, no aparecen los amigos de la pareja presidencial en la clandestinidad, hay medios que destruyen imágenes con métodos montesinistas, el Congreso es controlado por el Ejecutivo y hay un gasto descontrolado en programas sociales que demuestran la existencia de una sospechosa política clientelista que a alguien tendrá que beneficiar.