Loading...

Google+ Followers

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ímpetus Autoritarios

Mi columna de hoy en Diario 16 es respecto a la actitud del presidente de sabotear los esfuerzos del Premier Villanueva y asegurar que gobierna con su familia:
Ímpetus Autoritarios
Especular sobre las razones del presidente Ollanta Humala para emprender una jornada agresiva contra las diversas fuerzas políticas no es un ejercicio inútil. Por los antecedentes demostrados en la última campaña presidencial, más bien debe ser una obligación. Cuando de ímpetus autoritarios se trata la prevención no debe ser  sólo una señal de alerta sino una forma de proteger a la democracia con convicción.
El presidente Humala se ha ratificado en el hecho que gobierna en familia. Se coloca así en el borde de la infracción constitucional. Actúa en forma envalentonada porque sabe que en el Congreso de la República, más allá de declaraciones de algunos parlamentarios  ante los medios de comunicación, las fuerzas políticas no le pasarán la factura al Premier Villanueva. Este recibirá el voto de confianza, a pesar de todo, como consecuencia de un malentendido “fair play” que le hace mucho daño al régimen democrático.
Gracias a ello el presidente Humala seguirá actuando en pared con su esposa, sirviendole de pararrayos para que el crecimiento de la popularidad e imagen de la señora Nadine Heredia no se vea afectada, en una situación concreta de activismo  político con recursos del Estado, cuestión que está prohibida por Ley.  En ese sentido el presidente  no es el único responsable. Lo son también los ministros que se prestan a las acciones proselitistas de la esposa del señor Humala. Lo hacen porque lo ven de manera natural. Es lo que se ha permitido en estos dos primeros años y medio. Ya están acostumbrados a ser  simples acompañantes de la señora Nadine Heredia en actividades que les corresponde protagonizar a ellos por ser  funcionarios de gobierno. El proceso de toma de decisiones se detiene porque están a la espera de la “luz verde” que le otorga la primera dama según propia confesión del Ministro de Defensa. Aceptan que les coloquen los viceministros los cuáles responden directamente a la llamada pareja presidencial o a asesores en la sombra. Es lo que sucede, por ejemplo, en el Ministerio de Educación, en donde  el nuevo ministro Jaime Saavedra ha ratificado a los viceministros responsables de la pésima gestión y mínima capacidad de ejecución presupuestal  que padeció la  exministra  Patricia Salas según informe aparecido en La República escrito por Ricardo Uceda y no desmentido hasta la fecha.
La situación se torna en insostenible porque estamos ya a 11 meses del próximo proceso electoral, regional y municipal. De seguir así, no duden en que la manipulación de la ciudadanía será una práctica común llevada a cabo a través de madrinazgos que no se podrán sancionar porque simplemente la esposa del presidente no es funcionaria pública y por lo tanto tiene libertad de acción. De permitirse eso el proceso electoral del 2016 será sumamente enrarecido, con una democracia empobrecida por obra y gracia de la llamada “pareja presidencial”.
Si el presidente Humala avanza en sus ímpetus arrogantes y autoritarios es porque lo permitimos. Tal y como se permitió, con excepciones, en la segunda mitad de los noventa, periodo con el cual hay, en la actualidad, más de una semejanza.

Juan Sheput