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sábado, 13 de marzo de 2010

Aves extintas volverán a poblar la tierra gracias al ADN de sus huevos fosilizados

Emúes australianos, pájaros elefantes y patos neozelandeses podrían volver a vivir si tiene éxito un programa científico de Australia que tiene como objetivo hacer que "vuelvan a vivir" especies extinguidas gracias al ADN encontrado en huevos fosilizados.
Impresionante ¿No? Una vez más se podría comprobar que la ficción se adelnata a la realidad. Hace unos años una película Jurassic Park tenía como argumento la recuperación de especies extinguidas que fueron recuperadas a partir del ADN. Hoy los científicos australianos están logrando lo mismo.
Considero que al ser estas especies extintas hace miles de años se debe analizar las consecuencias ambientales de su reaparición. Los equilibrios han cambiado en los últimos miles de años y hay que actuar con responsabilidad. Los dejo con el artículo leído en La Tercera de Chile:

Aves extintas podrían volver a vivir gracias al ADN de sus huevos
Con el material genético de las cáscaras de huevos fosilizados, científicos australianos pretenden revivir por lo menos cuatro especies



Emúes australianos desaparecidos hace más de 19.000 años, pájaros elefantes de Madagascar, y patos neozelandeses extintos miles de años atrás, son algunas de las aves que podrían volver a vivir sobre la Tierra. Todo esto gracias a que investigadores australianos de la Universidad de Perth lograron recuperar el ADN de las cáscaras de los huevos fosilizados de estas especies.


Sin embargo, el material genético recogido aún no ha podido ser secuenciado, pero los científicos están trabajando en la elaboración de los perfiles de ADN que les ayude a construir una mejor imagen de su fisiología y de cómo se dispersaron y dividieron en otras nuevas especies. Además, se pretende determinar, mediante estos restos, la dieta que consumía cada uno de ellos.


Asímismo, otro de los objetivos del trabajo científico es buscar una explicación de cómo la llegada de los humanos pudo provocar la extinción de algunas de estas aves, como la moa gigante -un ave no volador australiano-, hace unos 500 años atrás.


Para rastrear el lugar exacto dentro de la cáscara de los huevos en que se encontraban restos de ADN, los investigadores usaron un microscopio confocal. Éste utiliza una técnica óptica de imagen que aumenta el contraste y logra construir imágenes tridimensionales, lo que facilita el trabajo de reconstrucción. Pero a pesar de los avances, aún no han podido establecer una fecha para lograr la clonación de las especies extintas.