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jueves, 3 de diciembre de 2009

En primer gobierno de García también hubo pishtacos


En primer gobierno de García también hubo pishtacos nos recuerda hoy en su blog la distinguida periodista Jacqueline Fowks. En sus peores momentos, cuando el terrorismo asolaba, la corrupción campeaba y los amigotes se llenaban los bolsillos de plata con licitaciones cuestionadísimas (como la del tren eléctrico por ejemplo), apareció, muy oportunamente la noticia de los pishtacos en la revista Oiga. Jacqueline nos recuerda que ayer, como hoy, la noticia la dio la propia policía.

Hay muchos elementos en común entre el primer gobierno de García y el actual, más allá de los escuadrones de la muerte, el entreguismo a sectores económicos, las visitas al Papa o los ministros secretarios. La corrupción es una enfermedad generalizada que no se fiscaliza por una oposición que jamás dio la talla. La destrucción de la institucionalidad, motivada por la presión permanente del Ejecutivo en las decisiones del Poder Judicial, Ministerio Público, Tribunal Constitucional. La preparación del ambiente para el próximo proceso electoral, que tiene en las iniciativas gubernamentales del referendum pro renovación por tercios al ícono de las solicitudes presidenciales. El uso incorrecto de los fondos públicos para financiar "programas sociales" que no son otra cosa que clientelismo puro. El comportamiento de algunos medios de comunicación que por razones diversas han elegido el camino del silencio crítico o de la adulación grotesca al régimen. El deterioro de la política, motivado específicamente por el doctor Alan García que resume en su personalidad todo aquello que la postmodernidad condena en el servicio público: autoritarismo, demagogia, populismo, clientelismo, soberbia, mentira y -cómo no- incapacidad.

Así que no nos debe sorprender que los pishtacos sean nuevamente protagonistas. De allí que Javier Velásquez salga a darle "todo su apoyo" al ministro Salazar. No le queda otra, seguro las órdenes vienen "de arriba".
Y así, mientras estamos distraidos con los psihtacos, los corruptos generales fujimontesinistas saldrían en libertad, se desactiva la procuraduría anticorrupción para que Fujimori esté más cómodo, se construirá contra viento y marea el tren eléctrico, se autoriza en la ley del presupuesto el copamiento del sector público con militantes apristas, el presidente García demuestra su pequeñez como estadista al llamar al espionaje chileno "pequeño incidente" y las alas peruanas demuestran como se hacen las leyes en nuestro país.