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lunes, 12 de octubre de 2009

Colombia o un ejemplo de los peligros del voto voluntario


Las encuestas ajustan sus muestras a lo que son las reglas de juego electorales. Así es que en Colombia, la muestra se ajusta al llamado voto voluntario. Siendo así, con un tercio de la población como promedio duro de los que votan porque desean votar, la popularidad e intención de Uribe se eleva a niveles siderales. Ese tercio es el que decide. Ese tercio impone. Ese tercio domina a la opinión pública a través de los medios de comunicación. Siendo así todos los actos corruptos, incorrectos o desastres (como los llama El País en el artículo Colombia no se mira en el espejo) del gobierno de Alvaro Uribe, pasan, digamos, desapercibidos.

Veamos cuáles son esas situaciones vergonzosas:


1. Corrupción generalizada.

2. Medios de comunicación alineados en su gran mayoría con el gobierno, por presión de los intereses económicos.

3. Más de cincuenta diputados uribistas procesados o en la cárcel, la mayoría por conexiones con los paramilitares.

4. Espionaje telefónico del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) sobre todo el que se mueva, es decir desde el Estado.

5. Compra de votos a la vista del público para cambiar la Constitución

6. Adjudicación de notarías a cambio de apoyo parlamentario.

7. Legitimación del transfuguismo masivo, como ocurrió en la aprobación de la ley del referéndum que permite la tercera elección de Uribe.

8. Dos mil y pico falsos positivos -eufemismo por asesinato- de otros tantos campesinos perpetrados por el Ejército para hacerlos pasar por guerrilleros, sobre los que Uribe no reconoce responsabilidad ni conocimiento.

9. Las bases de EEUU en Colombia, con un estatuto sobre Colombia de nación protegida.Y ante todo esto, como dice la prensa, nadie protesta.

¿Por qué?

Sí hay críticas y protestas, sobre todo de la academia y del mundo intelectual. Pero estas voces son acalladas por la inmensa mayoría de columnistas, personajes, políticos, hombres y mujeres de la farándula, sacerdotes, pastores, que opinan a favor de la tercera elección de Uribe.

Y todo esto se puede consolidar gracias a la magia de la opinión pública que se manifiesta en aquellos que desean votar. Y ese contingente constituye el núcleo del llamado voto voluntario. El campesino del sur del país o del eje cafetero no irá a votar o por temor a las guerrillas o a los patrones que utilizan a los paramilitares. El cómodo burgués de Medellín o el clasemediero de Bogotá sí irá a las urnas y ellos son uribistas, seducidos básicamente por el retorno de la seguridad.

En nuestro país, Perú, puede pasar lo mismo. No con una reelección del presidente García, sino votando por aquél que parezca una continuidad de un "sistema" que ya sabemos que está podrido en su intimidad. Y con voto voluntario, con núcleos ejecutores y repartiendo dinero a todos pues ya sabemos en que dirección puede ir el voto.


Una de las fortalezas de Colombia, que le permitió sobreponerse a la guerrilla, al narcotráfico, a los paramilitares fue su alto nivel de institucionalidad. Esa fortaleza la está destruyendo el presidente Uribe.

4 comentarios:

Luis Enrique Alvizuri dijo...

Señor Sheput:

1. Como todos sabemos, hace unos días el ideólogo de la derecha peruana, Fritz Du Bois, ha lanzado un globo de ensayo mediante un artículo en Perú 21 indicando que "no quiere que lo obliguen a votar".

2. Esto explica claramente cuál es el objetivo de la campaña de desprestigio del Congreso: que se piense que hay que saber elegir, y que para eso es mejor que se elija voluntariamente para que no entren estos "robaluces, mataperros y lavapiés". No hay puntada sin hilo, como dice el refrán.

3. Efectivamente, como dice usted, la idea es que solo la clase media de Lima decida al presidente, como era a comienzos de la República. Y por los mismos argumentos por los cuales no votaban los indios, los negros y las mujeres: porque son incultos, ignorantes, incapaces y se los puede comprar con "pisco y butifarras".

4. ¿Y cuál es el objetivo final de todo esto? Pues la elección de Keiko, la favorita de la clase media limeña (que siempre ha sido de ultra derecha). Como usted dice, para que persevere "el sistema" y nada cambie.

5. Pero la pregunta es: ¿dejará encerrado a su padre en esa "injusta prisión"? De ninguna manera, así lo digan las leyes que sean. Lo liberará, y no solo eso: le entregará el poder como hizo Cámpora con Perón. ¿O estoy alucinando y creo que esas cosas no son posibles en el Perú?

6. ¿Pero no fue elegido entre aplausos Alan García después que se dijo que era un cadáver político y que jamás volvería a ser presidente? Entonces ¿qué impide que vuelva Alberto Fujimori y se "redima" como lo ha hecho Alan?

7. Está claro: Alberto Fujimori será presidente real del Perú en el 2011 y con él volverá la ultra derecha para preservar "el sistema" y eliminar toda la oposición "terrorista", pues hoy en día todo aquel que critica al Neoliberalismo es, qué duda cabe, terrorista.

Muchas gracias.

LuchinG dijo...

"El campesino del sur del país o del eje cafetero no irá a votar o por temor a las guerrillas o a los patrones que utilizan a los paramilitares."

¿Cómo el voto obligatorio haría que el campesino deje de temerle a las guerrillas o a los paramilitares?

Anónimo dijo...

he estado dos semanas en Colombia y considero su artículo completamente ajustado a la realidad; sólo le faltan dos detalles, los militares haciendo que persiguen a la guerrilla pero no desean acabar a la gallina de los huevos de oro, y los paramilitares manejando todo tipo de negocios turbios: narcotráfico, contrabando, etc.

Julio dijo...

oiga usted señor Sheput he diligenciado su artículo al Tiempo de Bogotá para que lo posteen,. lo considero de gran calidad y por sobre todo realismo.
Dios guarde a usted.