martes, 28 de julio de 2009

Unas fiestas patrias que han perdido la solemnidad


Si algo se puede asegurar de las presentes Fiestas de la Patria es su pérdida de la solemnidad. La política, como elemento fundamental en el desarrollo de los pueblos, se ha devaluado. No sólo ha perdido credibilidad, se ha convertido en valor deteriorado. Gracias al partido de gobierno y al presidente García, hoy la política es sinónimo de corrupción, engaño y genera desprestigio.

No hay ya en la celebración patriótica la solemnidad que antaño la acompañaba. Un Congreso que elige una Mesa Directiva compuesta por individuos cuestionados, con íntimos lazos con la corrupción. Con excepción de Luis Alva Castro, el resto de miembros de la directiva del Congreso no llega allí por su trayectoria sino por un simplista intercambio de prebendas.

Por otro lado el mensaje a la Nación que en unas horas debe pronunciar el presidente García, no genera expectativas por una sencilla razón: no despierta confianza. Si nos ceñimos a los mensajes pasados, cualquier cosa que diga no tiene credibilidad, porque el presidente no respeta la palabra que empeña ante la Nación a través de su mensaje al Congreso. Son suficientes unas horas para saber que no honrará lo que prometió. El presidente García puede decir lo que quiera. Se sabe de antemano que no cumplirá.
La ausencia de solemnidad es evidente. Para muestra un botón. Durante la Lectura del Acta de Independencia en el Congreso de la República el canciller José Antonio García Belaúnde estaba conversando y riéndose, una muestra de su falta de capacidad para el cargo y de entendimiento para asuntos notables o de Estado. El presidente del Congreso Luis Alva Castro tuvo que llamar la atención al ministro de relaciones exteriores para que atendiera con respeto la lectura del Acta. No nos sorprende.

Así llegamos al inicio del cuarto año de gobierno del doctor Alan García. Hasta el momento son tres años perdidos entre promesas, discursos, voluntarismo y mucha, muchísima corrupción. Si gran parte de la ciudadanía repudia al actual "sistema", es porque ve la forma de actuar de sus protagonistas, entre ellos el propio doctor Alan García. Ya antes con su actitud perniciosa y dañina para la democracia García nos trajo a Fujimori. Hoy nos puede traer de vuelta a sus herederos.

2 comentarios:

Redro Tierra dijo...

Muy cierto la ausencia notoria de toda efervescencia patriótica.
El contagio viene desde arriba, desde las alturas del poder, de Alan García.

¿Podría ser de otra manera?

Veamos: en estos días, como estarán enterados en una clarísima maniobra para allanarse ante los intereses chilenos Alan García le ha extendido partida de defunción al proyecto para desarrollar el Callao para que se ponga a la altura de un puerto moderno.

Alan García le ha dejado libre el terreno a Valparaiso y Mejillones:

http://eltractorrojo.blogspot.com/2009/07/chile-y-la-burguesia-peruana-ii.html

En estas condiciones es comprensible que no exista fervor por nada.

Anónimo dijo...

Amplia campaña para contrarestar la Gripe A1H1 y se suspendio el desfile Militar y otras tantas actuaciones que congregarian muchos peruanos.
Pero que paso?
La noche del 27 unos 40,000 peruanos se congregaron en el Parque del Circulo magico del agua y comieron y se apretujaron para ver a los artistas que se presentaron.
Como??? no era que no deberian congregarse muchas personas juntas??????????
Bueno pues, alli esta solo un botòn de que esto ha sido solo politico. Toda esta escaramuza se debia para no hacer un desfile militar en que los peruanos lo pifiarian al gordo presidente.
Los peruanos ya estan cansados de tantas mecidas del gobierno.