martes, 9 de junio de 2009

Masacre de Bagua y crisis institucional

Alto a la campaña de enfrentamiento entre peruanos
El gobierno viene gastando decenas de millones de soles en propaganda para desprestigiar a los pueblos de la Amazonía. Esta actitud que ya habría originado una investigación en otras latitudes se realiza con la permisividad del Congreso de la República, que a la fecha no ha logrado ni siquiera establecer una comisión de investigación que defina las responsabilidades en las muertes de policías y civiles en lo que se ha venido a llamar la Masacre de Bagua.
El Congreso de la República pierde así representatividad y por extensión se convierte en instigador de hechos de violencia en el territorio de la República. Como deducirá, si el Congreso es incapaz de representar legítimos intereses ciudadanos como es el caso del reclamo amazónico, pues es justo y lógico que se levanten los afectados, pues hasta la Constitución consagra el derecho a la protesta.
Por otro lado si estuviéramos en un país donde la noción de ciudadanía estuviera internalizada, los propios medios de comunicación se negarían a pasar spots que fomenten el odio entre peruanos. Pero aquí no tenemos empresarios mediáticos de fuste. La mayoría busca el apego con el poder.
De la amenaza al blindaje: un juego conocido en el fujimorismo
En tanto es risible observar la forma como cambian de posición los grupos de los partidos políticos que juegan a la oposición. En el fujimorismo, ese aliado visible del aprismo, han cambiado a Carlos Raffo por la misma congresista Keiko Fujimori en el juego ya conocido del "te amenazo para que me des". Hace un par de días la congresista Fujimori exigía la renuncia del gabinete. Luego, de un par de días y de un eventual toma y daca, el congresista Souza pide sólo la suspensión de los decretos legislativos que originan el reclamo amazónico. Todo un giro de 180°. Por ello tenemos derecho a pensar en qué habrá obtenido el fujimorismo a cambio. De repente exageramos y no ha habido un intercambio de prebendas, sino simplemente el llamado de algún empresario que, siendo un financista común, se siente con derecho a llamarlos y pedirles calma.
El Congreso no censurará a nadie
Por supuesto que será así. El aprofujimorismo tiene aliados tránsfugas que aceptan lo que les ordenen. Entre ellos están Álvaro Gutiérrez, Aldo Estrada, Carlor Torres Caro, todos ellos insignes congresistas gobiernistas a los cuáles se debe sumar los que estando en otras tiendas gritan y amenazan pero siempre votan con el aprismo como la señora Lourdes Alcorta.
Por eso le doy la razón a algunos analistas en el sentido que la investigación y eventual sanción corresponderá al próximo Congreso. Este no es un asunto terminado. Recién empieza y falta mucho por averiguar.
¿Y los medios?
No sabemos qué estará pasando pero hasta El Comercio es incapaz de sostener una posición por más de una semana. Hace unos días pidió, editorialmente, un cambio de gabinete ante la evidente crisis de gobernabilidad. Hoy, un poco después, hace un llamado al diálogo. No se entiende que la crisis seguirá latente mientras haya un gabinete que haya perdido el imperio de la moral y la autoridad.
Por todo lo visto líneas arriba, somos un país que no entiende que se debe exigir respeto hacia la vida humana y que la muerte de compatriotas no es ni debe ser un lugar común.
Instituciones, política y medios, todos, en estado de involución.

1 comentario:

Eli dijo...

Lo que sucedió en Bagua fue algo terrible, pero tanta culpa tienen los del gobierno como los dirigentes nativos, y además no se me quita de la cabeza que hubo injerencia del extranjero, sobre todo de Evo Morales. Lean más sobre esto en
http://toromata.wordpress.com/2009/06/17/al-descubierto-conspiracion-internacional-contra-el-peru/