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domingo, 22 de junio de 2014

El contralor Fahuad Khoury y el escándalo de la la Caja Metropolitana de Lima

En el semanario "Hildebrandt en sus Trece" se hace una grave denuncia contra la Caja Municipal de Lima, altos funcionarios de dicha entidad encabezados por José Miguel Castro y el extraño comportamiento, que tendrá que ser investigado en su momento, del Contralor Fahuad Khoury. El autor de la nota es el destacado periodista Alonso Ramos. La reproducimos a continuación:

De taparse la nariz
Por: Alonso Ramos
Fuad Khour ha hecho todo lo que estuvo a su alcance para proteger a la alcaldesa de Lima Susana Villarán, aliada del gobierno, del escándalo de la Caja Metropolitana. El contralor general de la República supo el 5 de mayo del demoledor informe que concluye que hubo un fraude en la Caja Metropolitana de 19.55 millones de soles. Pero en lugar de suscribirlo trató de debilitar la acusación con resoluciones internas y acosar al auditor a cargo de la investigación.
El 12 de mayo, una semana después de tener el informe sobre su escritorio, el Contralor emitió la primera resolución que tenía como finalidad trabar la investigación. Según este documento interno, a partir de esa fecha las investigaciones deben incluir inexorablemente los descargos de los investigados.
 Al día siguiente, Khoury firmó otra resolución que permite al contralor general visar de oficio las investigaciones de los auditores. Y para que la medida sea  retroactiva y poder meter mano en el informe de la Caja Metropolitana, añade este párrafo: “…la Gerencia de Aseguramiento de la Calidad dirigirá y realizará, por el período de un año a partir de la vigencia de la presente directiva, la revisión de oficio de los informes de la OCI emitidos desde el 3 de febrero del 2014”.
El 15 de mayo, para rematar la faena, el Contralor saca otra ordenanza que permite castigar con despido la filtración de los informes de la Contraloría. “Difundir información reservada obtenida en los ejercicios de control. La comisión de esta infracción será considerada muy grave”, dice el documento. Un intento desesperado para que el informe no llegara a los medios. Es más que evidente que el objetivo de tanta resolución era cerrarle el paso a Julio César Sifuentes Reyes, el jefe del Órgano de Control Institucional (OCI) de la Caja Metropolitana.
La campaña mediática había comenzado días antes. El informe especial sobre la Caja Metropolitana de Julio Sifuentes concluyó el 30 de abril de este año. Coincidentemente, ese día “Diario16” titulaba en portada “¡Todo un joyón!”. En la nota periodística enumeran todas las denuncias penales de Sifuentes, sin entrar en detalle de si hubo o no condena. Publican el reporte de varias papeletas por manejar ebrio y sacan a relucir las cuitas por alimentos con la madre de sus hijos. Toda una masacre mediática.
Inmediatamente, los directivos de la Caja Metropolitana de Lima, jugando en pared, sacaron un comunicado “sorprendidos” por la conducta de Sifuentes y exigieron al contralor Fuad Khoury la “remoción inmediata”.
La nota periodística le sirvió de coartada a Susana Villarán para meter su cuchara. “Me preocupa demasiado que la Contraloría haya designado como de la OCI de la Caja Metropolitana a una persona tan cuestionada como Julio Sifuentes Reyes. La ciudad no puede admitir eso”, declaró la alcaldesa a la prensa en ese entonces. Todo un homenaje al cinismo florentino.
Villarán y José Miguel Castro, gerente del municipio y presidente de la Caja Municipal, acudieron a la sede de la Contraloría para exigirle personalmente al contralor Khoury la salida del auditor Julio Sifuentes. No es para menos, Villarán y José Miguel Castro han sido señalados por Sifuentes en su escrito.
El informe consigna que la Caja benefició al empresario chileno Andrés Muñoz Ramírez, exjefe de Castro en el Área Comercial y Riesgos de Interbank, con un préstamo de US$ 1.1 millones a su cuenta personal. El dinero tendría que haber sido destinado al financiamiento del proyecto inmobiliario Promotora Chulucanas, que tiene –precisamente- como accionista mayoritario a Muñoz Ramírez.
El auditor responsabiliza a Villarán de darles todo el poder en la Caja Metropolitana a Castro y al gerente general de esa institución Oscar Vivanco, “generando el desgobierno, el descontrol, falta de rendición transparente de cuentas del gerente general al directorio, ocasionando la concentración de facultades en sólo dos personas”, concluye el informe.
Según fuentes confiables, tras la visita de Villarán y Castro, Khoury buscó abrirle proceso disciplinario a Julio Sifuentes Reyes. Las amenazas no surtieron efecto. Julio Sifuentes hizo saber a sus colegas que el tenor del documento no iba a ser modificado. Aunque todo apunta a que el escándalo paralizará las amenazas de despido, la Comisión de Fiscalización del Congreso tiene en la mira citar a Sifuentes en los próximos días.
Julio Sifuentes solicitó a la Contraloría un barrido electrónico en su oficina en el municipio de Lima por sospechar que sus computadoras han sido hackeadas.Por su parte, la Municipalidad de Lima despidió a los dos asistentes de Sifuentes, Gino Neyra y Gina Vargas, cuyos contratos dependían del municipio. En la sede municipal argumentaron que Neyra y Vargas se habían ausentado de sus labores.
Fue en este contexto que el informe del Órgano de Control Institucional de la Caja Metropolitana apareció en “Panorama”. Contraloría emitió una nota de prensa en la que aseguraban que los datos del informe estaban siendo corroborados “de acuerdo a los procedimientos establecidos en las normas internas de la institución”. Lo que se olvidaron de decir es que ya se habían sacado resoluciones ad hoc para debilitar el informe.
El regidor del Partido Popular Cristiano, Jorge Villena, dio en el clavo: “Fuad Khoury trabajó anteriormente en Interbank con uno de los implicados en el caso: Andrés Muñoz Ramírez”. No sólo eso: en el 2007 Khoury, Castro y Muñoz fueron -¡los tres!- compañeros de trabajo en Interbank. Muñoz se desempeñó en esa entidad financiera como vicepresidente ejecutivo de Riesgo, Khoury lo hizo como gerente de Contraloría (toda una profecía) y José Miguel Castro fue gerente de las Divisiones de Banca, Empresa y Leasing.
Óscar Vivanco, gerente de la Caja Metropolitana, evalúa demandar a Sifuentes Reyes. “Que un auditor cuestionado venga a mancillar mi honor y buena reputación no lo voy a permitir de ninguna manera. La Contraloría, hasta donde tengo entendido, no hace suyo el informe. El señor ya difamó, ya lo soltó a medios y hace daño a la institución y personas honorables”, declaro Vivanco de lo más exaltado. Contar con la complicidad de la  Contraloría otorga mucha valentía a cierta gente.
Hildebrandt en sus trece
Transcripción tomada del portal Gatoencerrado.net