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viernes, 16 de enero de 2015

Responsabilidad, naturalmente.

Responsabilidad, naturalmente.
La evolución de la humanidad se ha construido sobre la base de la conquista de una serie de derechos. La misma concepción de democracia encuentra en la posibilidad de tener una voz, nuestra voz,  uno de sus preceptos fundamentales. Es así que esta se fue imponiendo sobre otros regímenes de naturaleza tiránica, diseñando a su vez un sistema de derechos que asista a las personas. En ese conjunto, un pilar es el de la libertad de expresión, es decir, la facultad de poder decir lo que pensamos sin tener una sanción a cambio. Es un derecho del cual debemos gozar todos, así se trate de funcionarios, los cuáles, sean elegidos o empleados, de confianza o seleccionados, pueden y deben manifestar lo que piensan sin ningún temor. El hecho de trabajar en la administración pública no los exime de opinar. Las normas constitucionales y la Declaración Universal de los Derechos Humanos los ampara. Sin embargo, gozando de esa libertad se debe entender que también se tienen deberes, el  principal, el que tiene que ver con que el ejercicio de un derecho no puede pulverizar otros. Decir lo que pensamos no debe significar atropellar la honra, liquidar la imagen, traficar con el honor, exhibir la intimidad o calumniar a las personas. Las leyes que desarrollan la Constitución ya sancionan este tipo de conductas.
Por otro lado, las redes sociales se han convertido en un formidable vehículo de transmisión de ideas y, sobre todo, de construcción de opinión. En ese aspecto han revolucionado el debate público convirtiéndose en la herramienta favorita de políticos y funcionarios. Twitter y Facebook han sido desenfundados en más de una ocasión para generar protestas e indignación en el mundo. Los esquemas clásicos de poder se han visto confrontados con la potencia efectiva de las masas que se aglutinan como resultante del mensaje virtual.
En vista de ello se tiene que ser especialmente responsable con el uso que se le da a la red social, partiendo de una base moral, personal, de conciencia y no normativa. Las regulaciones a la forma como se utiliza la red destruirían una de las columnas fundamentales del espacio virtual: la libertad. Los usuarios, más aún si son funcionarios, tienen que entender lo que ya Max Weber señalaba: en la administración pública predomina la ética de los resultados, es decir la que mide nuestros actos sobre la base de la consecuencia de nuestras acciones. Y eso tiene un nombre: responsabilidad.
José María Carrascal, el gran periodista español, detalla el asombro que le causó la definición de un profesor alemán sobre la democracia. Con una germana capacidad de síntesis, que envidiaría el mismo Borges, Herr Professor  dijo: “¿Demokratie? Responsabilitet, natürlich!” (¿Democracia? Responsabilidad, ¡naturalmente!). Y es ella, la responsabilidad en el desarrollo de nuestras acciones lo único que debe regular el comportamiento de un funcionario.
El hecho que un par de ministros se hayan excedido y hayan sido consentidos en sus ímpetus agresivos, no debe servir de pretexto para quitarle calidad a nuestra endeble democracia imponiendo regulaciones de carácter ético o normativo a acciones que son propias de personas que actúan con inmadurez. Las tiranías requieren de normatividad, las democracias de aprendizaje. Empecemos a aprender, con responsabilidad y tolerancia.

Juan Sheput

martes, 13 de enero de 2015

Incapacidad Moral

Incapacidad Moral
El ministro Urresti públicamente a través de las redes sociales ha ofendido a un conjunto de señoras utilizando aspectos íntimos de sus vidas para tratar de descalificarlas. Ya antes, una alta funcionaria del parlamento, aprovechando su efímero poder utilizó a terceros para también de manera enfermiza difundir escenas de la vida privada de una asesora. No es un estilo aislado entonces. Los funcionarios oficialistas, al igual que durante los tiempos de Vladimiro Montesinos, ante los graves problemas de corrupción que los preocupan y ante la evidente mediocridad del gobierno han optado por intentar destruir honras ajenas. Su falta de capacidad, ideas y sobre todo su temor a que se sepa de donde proviene el hedor putrefacto que afecta la marcha del país, hace que tengan que recurrir a repugnantes actos para poder distraer la atención.
Es paradójico que el gobierno de aquel que dice haberse “alzado en armas” contra Montesinos para  rescatar la democracia hoy utilice, como ningún gobierno desde el año 2000,  los usos y costumbres montesinistas para tratar de descalificar a sus oponentes. Por otro lado, a pesar de los hechos evidentes de falta de ética y respeto a los derechos básicos de las personas en que incurren sus  ministros, ni el presidente de la República Ollanta Humala ni su presidenta del consejo de ministros Ana Jara, han hecho nada de fondo por corregir la situación. Los agravios son hechos recurrentes. No es exagerado entonces pensar en una de las situaciones que lleva a la vacancia presidencial: su permanente incapacidad moral para gobernar.
El presidente de la República tiene que sacar del gabinete a todo ministro que esté haciendo un uso indebido de su cargo. Son más de uno que o insultando o haciendo populismo desenfrenado han confundido su rol de servidores públicos con el rol de servirse a sí mismos. Ello se tiene que zanjar.
Y hay que estar atentos. El libreto lo conocimos en los 90. Al SIN se le llamaba la Fábrica. De allí que no sorprenda que a las descalificaciones y agravios de hoy  sobrevengan  las calumnias y montajes de mañana. Que no nos tome desprevenidos.

Juan Sheput

lunes, 12 de enero de 2015

Gracias por dejarnos trabajar

“Gracias por dejarnos trabajar”
Demostrando que no ha cambiado y que por tanto Lima sufrirá las consecuencias de ello, el alcalde Luis Castañeda Lossio ha declarado que de todas maneras se hará el tercer carril en la Costa Verde  y que los tablistas no son vecinos privilegiados. No interesa que se destruya el último espacio público natural de Lima, para el actual alcalde y la saliente alcaldesa, todo debe girar en torno a los carros que transitan por la Costa Verde y no a los vecinos que veranean y disfrutan en la playa.
Es el síndrome de la obra física, esa que tiene que ver con obras por aquí y obras por allá, inútiles y que no solucionan el problema del tráfico, por la sencilla razón que no obedecen a una seria planificación y que son de pleno interés para las empresas constructoras.
En nuestro país, y en especial en Lima y sus distritos, hace mucho que los alcaldes dejaron de hablar de espacios públicos. Hoy su discurso monotemático se refiere a playas de estacionamiento, terceros carriles, vías de evitamiento y angostamiento de veredas, todo para que pasen los vehículos motorizados. Los ciudadanos al contrario, son lo último, Lima es para los vehículos y no para los vecinos.
Por eso me parece gracioso que se diga que Enrique Cornejo va a ser una piedra en el zapato para Luis Castañeda Lossio. Al contrario, es funcional a los intereses del actual alcalde. Cuando Cornejo dice es necesario hacer obras pues eso es lo que quiere el  alcalde que va por su tercer mandato, obra física, así no sirva para nada.
Si no me cree mire en lo que se ha convertido Lima. Todas las obras hechas por Castañeda hace unos años colapsaron apenas se inauguraron. Ninguna obedece a una planificación ni tiene una visión prospectiva, que analice las tendencias del movimiento de la ciudad a futuro. Ahora se repetirá lo mismo, bajo el hipnotizante “gracias por dejarnos trabajar” empezarán las obras a gusto de las empresas constructoras, pero de mejora de la calidad de vida, nada.
En ese sentido es una lástima que en Lima no exista ni un solo think tank dedicado al desarrollo urbano de la ciudad. De existir de inmediato se tendría evidencia comprobable de cómo ciudades latinoamericanas se transformaron girando el desarrollo alrededor del vecino y no del parque automotor. Ejemplos abundan: Bogotá, Medellín, Valparaiso, Mendoza, Guayaquil, Santiago, son ejemplos de cómo se transforma una ciudad. Lima, al contrario, cada vez se deteriora más, pues ni el alcalde ni su funcional oposición entienden que deberían empezar por lo básico: la planificación y abandonar la improvisación.

Juan Sheput


Artículo publicado en Diario Uno

El escuadrón del "pero". A propósito de "Yo soy Charlie".



El fin de semana tuve la oportunidad de ver una entrevista de Bill Maher a Salman Rushdie en HBO. Dejando de lado su conocido estilo irónico, Maher cuestionaba los recientes ataques terroristas en París, en lo cual coincidía plenamente con uno de sus invitados, el célebre escritor Salman Rushdie, quien vivió en carne propia lo que significa una condena de muerte por escribir sus ideas.
Uno de los puntos notables de la entrevista fue cuando Rushdie indicaba que "ya están saliendo por allí los escuadrones del "pero", esos que dicen "Yo soy Charlie" pero..." tratando de decir que los viñetistas abusaron de su pluma, que no debieron ser tan provocadores, que se pasaron de la raya, que fueron advertidos, etcétera. Es decir cualquier cosa para no ir al fondo del asunto: la tolerancia en cuanto la libertad de expresión. Irresponsablemente deslizan cierta justificación en los terribles crímenes, aunque se cuidan de hacer el deslinde. No tratan cómo debe ser el asunto de fondo, referente a la libertad de expresión.. Si a algunos no le gusta la revista, pues que no la compren o lean por Internet, pero de allí a asesinar, pues eso es inaceptable.
En todo el mundo han surgido estos defensores del "pero", con sus falsas moralinas. Son los ambigüos de siempre, que en nombre de un falso liberalismo pontifican en contra de los postulados que dicen defender. Como es obvio en el Perú también existen, "Yo no soy Charlie" dicen, asumiendo que lo hecho por el semanario Charlie Hebdo era incorrecto.
En la notable entrevista Salman Rushdie señaló que hace siglos los califatos eran fuente de conocimiento, tolerancia y cultura. Hoy, en contrario hay sectores que quieren volver a una supuesta etapa idílica del mundo musulman en que todo gira en torno a Alá... y para llegar a ese punto hay que eliminar todo lo referente al mundo moderno. Intolerancia pura.
Abundando en detalles Rushdie también ingresó en lo que es la sátira política o religiosa, la cual, históricamente y por definición es irreverente y que en Francia adquirió momentos especialmente notables.
En el mismo sentido otro destacadísimo escritor, nuestro compatriota Mario Vargas Llosa, también escribió sobre el fondo del asunto, la libertad de comunicar sus ideas en un breve artículo en El País.
Nada justifica la muerte, nada. El fundamentalismo religioso o los autoritarismos políticos son intolerantes. Los ciudadanos no los podemos aceptar.
 De lo que se trata es de tolerar las ideas, y en ello no hay pero que valga.

jueves, 8 de enero de 2015

Ranking Mejores Universidades del Mundo: Ranking QS 2014-2015

Las posiciones que ocupan las mejores universidades del mundo se han convertido en un dato interesante para aquellos que creen que la educación es muy importante para el desarrollo y allí el sistema universitario juega un rol importante.
En ese sentido son varios los rankings que se presentan en forma anual con el lugar que ocupan las universidades en cuanto a investigación, prestigio, calidad del egresado, publicaciones, posicionamiento,  número de doctores, número de premios Nobel, presencia en revistas especializadas, nivel de influencia etcétera.
El Perú no aparece representado en el ranking mundial. Allí tienen presencia universidades de Chile, Argentina, Colombia, México y Brasil. El Perú aparece en el ranking regional de América Latina. Hay pues un desafío: colocar universidades de élite peruanas en el ranking mundial.
La tabla de ubicación no ha variado mucho en los 10 primeros lugares. El predominio de universidades de Estados Unidos e Inglaterra es impresionante. Es liderado por el MIT, seguido de Cambridge, Imperial College of London, Harvard, California Technology, Oxford, Stanford, Princeton, College London y Yale.
El ranking QS de mejores universidades del mundo 2014/2015 lo puedes ver aquí.

miércoles, 7 de enero de 2015

Así responden los caricaturistas al terrorismo: homenaje a Charlie Hebdo

Hemos elegido 2 viñetas que nos parecen una conmovedora y maravillosa respuesta al terror desatado hoy en París contra los periodistas de Charlie Hebdo. Pertenecen a los artistas Oppenheimer y Francisco Olea y otros.
Si desean ver otras viñetas (20) de homenaje a Charlie Hebdo hagan click aquí.


Charlie Hebdo o la lucha por la libertad de expresión.

La masacre de 12 personas, entre periodistas y policías, ocurrida hoy en París ha generado una justa ola de indignación. Los terroristas irrumpieron a eso del mediodía en las oficinas del semanario Charlie Hebdo e identificando a cada uno de los periodistas por su nombre, fueron disparando contra ellos, uno a uno. Era la respuesta a una serie de notas, carátulas y viñetas satíricas que el semanario publicó en los últimos años.
Es cierto que los periodistas fueron advertidos. Pero es cierto también que ellos contestaron con más viñetas, señalando que preferirían morir de pie que vivir de rodillas, ocultando lo que piensan. Es una suerte de periodismo heroico que en defensa de postulados que se remontan al desarrollo de la humanidad como sociedad civilizada tiene entre sus principales derechos el de poder opinar con libertad.
El humor es enemigo de los tiranos. Al humor y a la sátira le temen los autoritarios. Por una sencilla razón, resume como pocos la realidad sacando su expresión más nítida y por sobre todo llega de manera directa al pueblo. Los reyes, emperadores como Napoleón, han vivido en carne propia las burlas que nace de las sátiras, sea en el teatro, en los panfletos o en esos periódicos del pueblo que son las paredes. Los humoristas y los viñeteros han sido en ese sentido censurados y perseguidos pero no matados, de manera tan cruel como acaba de ocurrir en la cuna de la Marsellesa y de los derechos humanos, en París.
En nuestro mismo país, Perú, tenemos grandes expresiones de humor político, que llega a veces, es necesario decirlo a la burla cruel. Pero no existe la intolerancia. La revista Charlie Hebdo era satírica con hechos concretos de ocurrencia en las órbitas cristiana y musulmana. Se burlaba de la actitud de la Iglesia Católica hacia los pedófilos o en relación al matrimonio gay y también de la forma que, encubiertos bajo el Corán, se producían grandes masacres.
Ahora ellos son víctimas de esta intolerancia religiosa, fundamentalista, que ha perpetrado una terrible masacre. El mundo está reaccionando, ello no se puede permitir. Ser indiferentes en una situación así es realmente ofensivo contra la humanidad.

El Perú es tierra de grandes caricaturistas, a tal punto que nos negamos a llamarlos así y los definimos más bien como artistas que nos conmueven o divierten con sus genialidades. Desde Variedades, la legendaria Monos y Monadas hasta llegar a El Otorongo, nuestros viñetistas reflejan mejor que nadie la realidad política interpretándola con genialidad y sarcasmo. Los buscamos día a día en todos los medios pues resumen con su creatividad lo que acontece. Por eso son enemigos de los intolerantes y fanáticos, por que llegan al corazón del pueblo con facilidad. Lo sucedido hoy en París con el semanario Charlie Hebdo es terrible y debe marcar un antes y después en la lucha contra el terrorismo. De allí que acompañemos en su pesar a todos los viñetistas del mundo como bien lo refleja hoy El Otorongo. El mundo está de duelo, qué duda cabe.

Columna en Exitosa de Juan Sheput: En estado de descomposición

En estado de descomposición
Es lamentable como el gobierno de Ollanta Humala no solo ha paralizado al país en términos de desarrollo sino que está contribuyendo a una descomposición de la sociedad y a una destrucción de la institucionalidad.
Tener a ministros que se dedican a insultar a sus adversarios vía las redes sociales (si así lo hacen de manera abierta cómo será en círculos cerrados) o que de lo contrario mienten con gran naturalidad es un síntoma de descomposición que es consecuencia de la falta de liderazgo en los niveles más altos del gobierno. La premier Ana Jara, a pesar de manifestar buena voluntad para coordinar con sus pares del gabinete, ha sido desbordada por los ímpetus de confrontación de algunos de sus miembros o de la intromisión de personas de mayor jerarquía para involucrar a ministros en el blindaje de personas cuestionadas.
A tal punto se ha llegado que una entrevista al presidente de la República ya no coloca asuntos en la agenda de discusión pública y esto es motivado porque las ideas centrales escasean, el rumbo o la conducción no se manifiestan o el presidente se niega a hablar de temas que preocupan a la opinión pública como el caso de Martín Belaúnde Lossio. Señalar que no se quiere hablar de ese tema cuando hay indicios que ministros y funcionarios han tratado de mejorar la condición sancionable de un individuo fugado del país, es no tener una lectura de lo que viene aconteciendo en el país.
Por otro lado es insólito que un presidente de la República le dedique tiempo a hablar mal de sus antiguos colaboradores. Y más insólito que lo haga tratándose de presidentes del consejo de ministros. Si alguien dudaba que en el gobierno había crisis de liderazgo al más alto nivel, allí tienen una prueba, salida del propio presidente.

Juan Sheput

Columna publicada hoy en diario Exitosa

lunes, 5 de enero de 2015

Obras no son suficientes

Artículo de Juan Sheput publicado en revista Velaverde del 5 de enero del 2015

Obras no son suficientes
Ante la incapacidad evidente de la gestión que se marcha de la Alcaldía de Lima, Luis Castañeda Lossio y su equipo han manifestado que su nueva administración se caracterizará por hacer obras, en mayor número que su antecesora y –para que no quede duda- de inmediato. Ello por cierto no nos llama la atención. Más bien nos confirma que la elección del señor Castañeda más fue por descarte que por convicción de los votantes. Con anuncios como ese la ciudad está condenada a seguir deteriorando la calidad de vida de sus habitantes y lo que es peor, sumirse en un mayor desorden y caos.
La campaña municipal del año pasado demostró la carencia absoluta de planes de todos los candidatos y una apuesta colectiva por el lugar común. Todos se dedicaron a prometer más obras, alineándose con el pedido ciudadano de “no importa que robe pero que haga obra” y ninguno a impulsar lo que realmente se necesita en Lima: cultura y ciudadanía.
La transformación de las grandes ciudades en América Latina ha tenido varios factores puntos comunes: ciudadanos que respetan al “otro”, que conocen sus deberes y hacen valer sus derechos y  -por sobre todo- planificación urbana. Todos los puntos son complementarios y si de verdad se quiere impulsar el desarrollo de la ciudad ninguno está por encima del otro.
La gestión anterior del señor Castañeda se caracterizó por las obras. Pero eran obras inconexas, sin prospectiva, que obedecían al interés de las constructoras y no de la planificación, que colapsaban apenas se inauguraban o que por buscar un beneficio inmediato causaban un deterioro también inmediato. Sin embargo la percepción de la gente era positiva. Hipnotizados por letreros de “gracias por dejarme trabajar” y saturados de propaganda sobre todo radial, el señor Castañeda siempre estuvo en las alturas de la popularidad. Pero lo cierto es que durante su gestión de ocho años Lima se deterioró, se convirtió en una de las peores ciudades del mundo  para vivir y se enseñoreó el caos. A eso hay que agregarle la absoluta incapacidad de Susana Villarán y su equipo. El resultado una Lima caótica, una ciudad que agrede a sus habitantes: un pésimo lugar para vivir.
Lima necesita de un plan de desarrollo urbano donde no se otorgue prioridad a las obras que a veces son sinónimo de coimas y corrupción. Se requiere orden para la habilitación urbana, sentido del espacio público, educar al ciudadano, entender que Lima debe pensarse en función de sus vecinos y no de sus vehículos. Lima no tiene espacios abiertos de plena convivencia social, los alcaldes se preocupan más del centro comercial o del parqueadero que del centro cultural o del  parque y la sensación de tuguración y convivencia incivilizada es generalizada.
¿Eso se soluciona con más obras? No, definitivamente. Ciudades como Guayaquil, Medellín, Bogotá, Santiago o Santa Cruz no abundaron en obras sino en planificación del desarrollo de la ciudad sobre la base de la calidad de vida del vecino.
¿Entenderá de ello Castañeda Lossio? Ante la ausencia de una bancada de oposición en el cuerpo de regidores, el papel de fiscalizar desde el primer minuto y hacer entender lo que significa realmente una ciudad correrá por cuenta de la sociedad civil, hoy más atenta que nunca. Esperemos que el señor Castañeda entienda que los próximos cuatro años no pueden ser iguales a sus ocho anteriores.

Juan Sheput

Entrevista a Juan Sheput en Agenda Política de Canal N

El día domingo tuve la oportunidad de ser entrevistado por el distinguido periodista Enrique Castillo en Agenda Política de Canal N. En la misma se trató el tema de la situación de Martín Belaúnde Lossio y las implicancias políticas para el gobierno.
Enrique Castillo entrevista a Juan Sheput en Agenda Política

sábado, 3 de enero de 2015

El cambio climático y la Amazonía: Un grito de alarma

Durante el mes de diciembre se celebró en Lima, la COP 20, la Conferencia de las Partes, que tenía por objetivo sentar las bases para una discusión sobre los peligros que encierra nuestra indiferencia ante el cambio climático.
Una de las razones por la cual se hizo en el Perú fue por que es uno de los países más vulnerables ante las secuelas que traería un cambio de temperatura en el país. Perú, país que tiene una costa desértica, paradójicamente arroja al mar, literalmente, el 99% del agua dulce que producen en Los Andes, a través de la cuenca del Amazonas. No hace nada por evitarlo, sí más bien por contaminarlo. Durante los últimos años, específicamente durante los gobiernos de Alan García y Ollanta Humala, se han concedido permisos para explotación minera en la selva y petrolífera y gasífera; hay un fuerte lobbie para disminuir las áreas protegidas, se inundan grandes sectores para construir hidroléctricas y se persigue a los defensores del bosque y de su belleza e intangibilidad como son las poblaciones minoritarias.
A pesar del drama y de lo que significa para la humanidad, poco se escribe sobre el tema del calentamiento global y del cambio climático. A veces se escribe poco y mal. Por eso he querido compartir con ustedes un excelente artículo aparecido en el diario Jornada de México sobre el particular. Lo escribe el profesor ecuatoriano Francois Houtart, y en él describe sobre la tremenda importancia de la Amazonía, último reducto de los tres grandes sistemas ecológicos del  conformados también por el polo Indonesia - Java y el cinturón africano de El Congo. La Amazonía está en peligro de extinción dice el profesor Houtart y tiene razón. La presión de los empresarios y políticos de muy bajo nivel como los gobernantes peruanos (Ollanta Humala y su ministro del ambiente Pulgar Vidal no han hecho nada interesante sobre un tema gravitante) está deteriorando a pasos agigantados la Amazonía, de allí que recomiende con entusiasmo este artículo en el ual podrán apreciar no sólo los peligros sino la tremenda importancia que tienen los bosques amazónicos: