Loading...

Google+ Followers

miércoles, 29 de enero de 2014

Sin motivos para celebrar, a propósito del fallo de La Haya

Sin motivos para celebrar
No me encuentro entre aquellos que creen que el reciente fallo de la Corte Internacional de Justicia nos de motivos para celebrar. A lo mucho ha servido para que Perú y Chile cierren el capítulo de las disputas limítrofes en cuanto al mar se refiere, pero en lo sustantivo no ha beneficiado en absoluto al Perú.
Se dice, por ejemplo, que Perú ha recuperado 50.000 km² de mar. No es tan exacto. En cualquier escenario se daba por descontado que, sea cual sea el veredicto, los 28.356 km²  del triángulo exterior iban a ser otorgados al Perú por la sencilla razón que, de no ser así, la Corte Internacional iba a ir en contra de la Convención del Mar, lo cual era impensable. A tal punto esto es una realidad que el  único juez que votó en contra de esta asignación del triángulo exterior marítimo al Perú fue el juez ad-hoc  chileno Francisco Orrego Vicuña,  nombrado específicamente por la cancillería vecina  para este diferendo. La Corte Internacional recalca que sobre este triángulo Perú tiene derechos económicos mas no soberanía, según los estatutos de la Convención del Mar, razón por la cual Chile indica que ellos seguirán navegando por estos mares pues así lo señala el derecho marítimo internacional. Por lo tanto se miente cuando dicen que hemos ganado territorio en alta mar.
Por otro lado el Perú ha perdido definitivamente el mar que bañaba las costas de Tacna. Con todo derecho hay indignación en la tierra heroica. Una vez más Tacna sufre las consecuencias de una nueva mutación. Nuestra solidaridad con ellos. Pero no sólo de pérdida de soberanía marítima se trata. Chile pretende el triángulo terrestre de poco más de 37,000 mt² ubicado entre el Hito No. 1 y el Punto Concordia. Eso es inaceptable constituyendo una maniobra política que busca  por objetivo dilatar el proceso de implementación del fallo. En ese sentido lo más lamentable es la falta de firmeza del presidente Humala que, cuando candidato, amenazaba con hacer marchas en esa zona. En estos días, en discurso oficial, dice que se encuentra “satisfecho con el fallo”.
Al Perú se le otorga un espacio marítimo a partir de la milla 80 que es el paralelo desde el Hito No.1. La posición peruana siempre fue desde el Punto de la Concordia. No se nos dio la razón. En el Perú algunos se alegran que se haya obtenido casi 22.000 km² a partir de la milla 80. No dicen que la riqueza pesquera está dentro de las 40 primeras millas de allí que tanto empresarios como clase política chilena digan que mantienen intactas sus operaciones pesqueras y tienen la razón. El 100% de la pesca chilena en esa zona se hace en las 30 primeras millas y ellos se han asegurado hasta la 80. En el Perú la Sociedad Nacional de Pesquería ha señalado que en el área obtenida, y que tanto celebran algunos, sólo se podrá pescar 5.000 toneladas nuevas a las que ya se vienen capturando. Me pregunto ¿eso es motivo para celebrar? Chile mantiene intacta su hegemonía pesquera en la zona.
Basadre señalaba con precisión el  penoso papel de la clase dirigente peruana que ve con naturalidad la pérdida de soberanía. La situación sigue igual. Sean comentarios por encargo o de personas que ignoran la historia del Perú, se pretende decir que el reciente fallo de La Haya es totalmente beneficioso para el país. Se dice que en Chile el propio presidente Piñera se lamenta de los resultados. No me extraña. En Chile saben hacer política, no silenciaron a su clase dirigente durante el proceso, calculan el efecto de sus declaraciones y no claudicaron de su derecho al cabildeo. Allí están los resultados. Si en Chile se lamentan es porque saben que la celebración es enemiga del statu quo comercial y tienen que aparentar pesar para que sus intereses comerciales en el Perú no se vayan a afectar. Eso es hacer política, una palabra que en el Perú cada vez está más devaluada.
No aprendemos de la Historia porque la ignoramos con entusiasmo. Pretendemos decir que hay soberanía en el mar de Grau cuando en la práctica no existe. Se promulga una ley pesquera para preservar los recursos marítimos a cargo de empresas peruanas y lo primero que hacen estas empresas es vender sus activos, y las licencias de pesca por supuesto, a voraces capitalistas chinos. A este ritmo el “mar de Grau”  será explotado por extranjeros perdiendo la oportunidad de hacer de nuestros recursos estratégicos una ventaja competitiva. No tenemos clase dirigente y mucho menos élites, recordando nuevamente a Basadre. En ese sentido el espectáculo de la portátil nacionalista en Palacio de Gobierno o del abanderamiento aprista celebrando el fallo es brutalmente anecdótico.
No hay nada que celebrar. Es mi punto de vista. Sólo queda cumplir el fallo. La historia será la que señale el papel que en estos días cumplieron gobernantes, políticos, empresarios y medios de comunicación. De ese veredicto no se escaparán.

Juan Sheput

Artículo publicado hoy en Diario 16



miércoles, 22 de enero de 2014

Firme y feliz por la Unión

Firme y feliz por la Unión
A cinco días de la lectura del fallo sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile es necesario hacer algunas reflexiones que tienen como propósito establecer un clima de unidad en nuestro país  y también de realismo, elementos necesarios para asimilar un resultado que a todas luces será complejo.
En ese sentido es necesario señalar que la lectura del fallo no debe ser esperado con el mismo espíritu que reina en una competencia deportiva. Debemos entender que en este tipo de circunstancias la Corte Internacional no sólo actuará conforme a derecho sino buscando un criterio de equidad. Ello, como es obvio, hará que ambos países tengan que renunciar a algunos alcances acatando el veredicto. A tal punto esto es cierto que el propio Canciller chileno ha declarado “que cualquier cambio va a ser siempre en detrimento de lo que Chile tiene bajo su zona de control” lo cual no significa que el nuevo dominio beneficie directamente a nuestro país. Lo importante en realidad es la asimilación del resultado y la forma como este se implemente. Esto tiene que ser gradual, es cierto, y responsabilidad de cada país. No se necesita de ningún tipo de comité binacional para lograr ese cometido.
Debemos actuar con mucha responsabilidad para que el más del 80% de peruanos que tiene grandes expectativas sobre el resultado del lunes no se sienta, luego de la lectura del mismo, decepcionado. Nos gustaría un fallo a la medida de nuestra confianza, pero eso por los antecedentes jurídicos no va a ser posible. El optimismo desbordado suele tener secuelas negativas, debemos evitarlo, ¿cómo? Pues señalando desde ahora la complejidad del fallo y que el resultado debe ser el punto de partida para un nuevo momento binacional, con respeto por nuestra historia, soberanía y dignidad.
Por otro lado en nuestro país también ha habido declaraciones, en este caso del propio presidente de la República Ollanta Humala, quien también ha reafirmado que “respecto a la sentencia que se conocerá el Lunes 27” el Perú se encontrará unido y ratificará su disposición a acatarla como corresponde. Reconoció que la reunión que tuvo en la jornada anterior con los expresidentes Alejandro Toledo y Alan García fue fructífera y que la misma se desenvolvió en un clima de cordialidad. Sobre el particular quisiera señalar que me hubiera gustado mucho que el clima político hubiera sido distinto y tuviéramos una jornada en la cual nuestros expresidentes no estuvieran pasando por situaciones complicadas que no dudo sabrán resolver.
En ese derrotero tengo que reconocer que, institucionalmente, el mensaje que transmiten ante el mundo es muy sólido e independientemente de las diferencias políticas una cumbre presidencial de este tipo sirve para transmitir un mensaje  que está a la altura del lema que nuestros próceres fundadores acuñaron para nuestra patria y que tiene especial relevancia en estos días que vive el Perú: “Firme y feliz por la Unión”.
Así estaremos este Lunes 27, juntos al gobierno del presidente Humala, que por voluntad popular tiene el honor y responsabilidad de transitar por este momento histórico: firmes y felices por la unidad nacional.
Juan Sheput


viernes, 17 de enero de 2014

La Haya y las desmesuradas expectativas

Desde que se anunció el 27 de enero como la fecha en la cual se leerá el fallo de La Haya, los esfuerzos de consenso y unidad se han visto sobrepasados por actitudes inmaduras que han copado el escenario político nacional. La última, que denota también gran irresponsabilidad, ha sido protagonizada por el expresidente Alan García y consiste en embanderar la ciudad para así recibir –con júbilo- el veredicto internacional.
Como es obvio han salido a apoyar esta medida los corifeos de siempre y uno que otro aliado mediático. Pero también ha habido voces discrepantes. Alan García de manera oportunista se ha aprovechado del silencio respetuoso prometido por las diversas fuerzas políticas, para irrumpir con propuestas irreflexivas que sólo buscan el aprovechamiento político. El llamado al embanderamiento ya tiene consecuencias. Ha servido para que en Chile se aproveche también políticamente. De manera astuta, parlamentarios sureños han señalado que el optimismo de García significa que “en Perú saben algo” sembrando la semilla que serviría para justificar alguna protesta futura. García, tan preocupado por la historia, ya tiene ganado un lugar en la memoria que se hará de estos tiempos, con su irresponsable desatino.
En ese sentido vale la pena mencionar la actitud política que está teniendo nuestro vecino, copartícipe en el diferendo limítrofe, Chile. A diferencia nuestra, los políticos sureños han hecho hincapié en que esperan que el fallo se ajuste a derecho y respete “los títulos históricos” que argumenta tiene dicho país. La presidenta electa, Doña Michelle Bachelet, ha ido más allá al señalar que “la implementación dependerá del fallo” en una posición muy similar a la que mantiene Colombia con Nicaragua. Allí está el quid del asunto. No basta con acatar el fallo: lo importante es implementarlo, ponerlo en ejecución. En la misma línea, palabras más, palabras menos, han estado los expresidentes chilenos. Caso contrario por aquí, en donde, en situación vergonzosa que la historia también se encargará de registrar, nuestros expresidentes no opinan nada sustantivo, enredados como están en líos de rendición de cuentas o investigaciones en marcha.
Es que en Chile vienen haciendo política, palabra que en el Perú por culpa de sus protagonistas está marginada o devaluada. Las declaraciones sureñas buscan formar opinión internacional y son hechas buscando un impacto inmediato o futuro de las mismas. Mientras aquí se firman comunicados que dicen “sea cual sea el fallo se respetará”, nuestro vecino juega al condicional, a la escopeta de dos cañones, por una parte diciendo lo mismo y por otra asegurando que “dependerá”. Son formas de presión, nos guste o no, de presión internacional. Formas que demuestran que no hemos aprendido nada ya que, en los noventa, fue la misma actitud que tuvo Ecuador.
Los hechos van dando forma al futuro. A fines del mes de setiembre del año pasado la prensa chilena dijo que el fallo de La Haya se leería en enero del 2014. De inmediato salió nuestra Canciller Eda Rivas y el excanciller Rafael Roncagliolo a desmentir esa noticia. El desmentido duró poco pues el tiempo le dio la razón, muy rápido, a lo señalado por los medios sureños. Ahora hay certeza de cuándo se leerá el fallo.
En lugar de proponer firmas de comunicados o unidad, cuando ello es obvio, el gobierno debería señalar que en relación al tema de La Haya puede haber varios escenarios. En ese sentido es falso que cualquier resultado nos favorece pues en la actualidad Chile toma como límites a lo que son simples tratados pesqueros. Plantear que puede haber varios escenarios -positivo, tendencial o negativo-, disminuiría las expectativas triunfalistas que se han instalado en el imaginario del pueblo peruano por obra y gracia de la mala conducción gubernamental y la inmadurez de la mayoría de la clase política. De tener un fallo, que no esté al nivel de las expectativas ya formadas como podría darse el caso, la decepción puede ser muy grande y destruiría todo lo que se ha avanzado en materia de construcción de una relación civilizada entre los dos países. Esa situación, factible, no me sorprendería pues  sería el costo de nuestro subdesarrollo político manifestado en tanta propuesta irresponsable.

 Juan Sheput

Artículo publicado el día 15 de Enero en Diario 16

Chile es más que LAN o Falabella, dicen políticos sureños

Conforme se acerca la fecha en la cual la Corte Internacional de Justicia de La Haya las declaraciones en uno u otro sentido, a favor del reconocimiento o del eventual desconocimiento, se vienen sucediendo en Chile. Una voz crítica, a raíz del caso de las cuerdas separadas, ha sido el Senador Ignacio Walker quien ha señalado que el presidente Piñera privilegió la relación comercial por sobre la política, con lo cual se habrían descuidado las relaciones internacionales. Pero no se quedó allí. Señaló que Chile hizo mal en condecorar a Alan García, de quién dijo no le jugó limpio a su país. A continuación reproducimos parte de la noticia:

El senador DC y ex canciller Ignacio Walker fue enfático en señalar que la condecoración al ex Presidente peruano, Alan García, fue un error, debido a que fue precisamente él quien nos demandó ante la Corte Internacional de La Haya.
Con esto, Walker criticó la postura del Presidente, Sebastián Piñera y su canciller Alfredo Moreno, de adoptar la tesis peruana de las cuerdas separadas y privilegiar las relaciones comerciales por sobre las políticas.
“Fue un error condecorar al Presidente, Alan García, quien nos demandó ante la Corte Internacional de Justicia. Fue un error haber privilegiado las relaciones comerciales simbolizadas en aquella imagen de pisco sour, al margen de una situación donde se estaba cuestionando el tema de nuestra frontera. Pero decir que explica directa o indirectamente el contenido del fallo de La Haya, yo creo que es otro error. Por lo menos no comparto que eso tenga causalidad”, indicó Walker.
Esta postura es similar a la expuesta por el ex embajador y subsecretario de Guerra concertacionista, Gabriel Gaspar, quien esta semana criticó duramente el trabajo de Moreno y dijo que “Chile es más que LAN y Falabella”. Además, también encontró un error que el Presidente Piñera condecorara al ex mandatario peruano.
“Quien más encima nos insultó porque nos trató de ‘republiqueta’. Yo me pregunto ¿cuáles son los grandes serviciosque prestó este señor a la amistad chileno-peruana?”, dijo Gaspar
Aunque en todo momento tanto el gobierno como la oposición han tenido un mismo discurso frente al inminente fallo de La Haya, Walker marcó una diferencia entre cómo han manejado el tema Piñera y Michelle Bachelet, dejando en claro que esta última no descuidó el aspecto político y tuvo una posición mucho más activa y decidida frente a este tema.
“Yo me quedo con la expresión de la Presidenta Bachelet el 2008 una vez que Perú dedujo la demanda. ‘Esto es un gesto inamistoso hacia Chile’ y por lo tanto ahí viene la sobriedad republicana, la prudencia y cierto pudor en que uno no puede pretender de que no ha pasado nada”, dijo el senador a La SegundaRespecto a la idea de que terminado el fallo de La Haya, se pacte un acuerdo entre los dos países para dar término a toda reivindicación peruana, el ex canciller señaló que en Perú pareciera que hay cierto sector que quisiera mantener algún conflicto pendiente con Chile. “Eso me parece una bofetada a nuestro pueblo porque eso nos impide avanzar a una plena integración con países vecinos. Uno se pregunta, después de este fallo ¿cuál será la próxima movida?, o vamos a entender que no hay temas de límites marítimos pendientes con Perú”, sentenció.
El texto completo lo pueden leer en el siguiente enlace:

viernes, 3 de enero de 2014

Jueza admite demanda por concetración de medios

La jueza del 4to. Tribunal Constitucional, Lizy Béjar Monge,  aceptó el trámite de demanda por concentración de medios presentado por el destacado periodista Enrique Zileri Gibson y otros siete periodistas en contra de la adquisición por parte del grupo El Comercio del grupo Epensa al cual pertenecen, entre otros, los diarios Correo y Ojo. Con ello se busca impedir una peligrosa concentración de medios escritos (alrededor del 80%) en un sólo grupo empresarial. 
Tiene razón el presidente Humala cuando indica que esta es una situación peligrosa para la democracia. Pero considero inoportuna su intervención por las suspicacias que genera. La acción de amparo presentada ante el 4to. Juzgado Constitucional iba a ser admitida a trámite como sucede con la gran mayoría de acciones de este tipo, pero las declaraciones del presidente el último domingo 29 de diciembre dan la sensación que habrían servido para presionar al Poder Judicial, cosa que obviamente no ha sucedido pero que es utilizado por sectores con intereses para distorsionar esta decisión del Poder Judicial.
Un tema tan importante como este debe someterse a un amplio debate. Lamentablemente políticos con complejo de inferioridad toman partido por una de las partes por el simple hecho de ser desaparecidos de la escena mediática. Ese temor les debería servir de acicate para ir en contra de la concentración de medios. En fin, por el momento todo queda en manos de los jueces. A continuación el desarrollo de la noticia tomada de La República:

De esta manera, la demanda será admitida a estudio y discusión en el sistema judicial.
César Romero
La jueza del 4ta Juzgado Constitucional de Lima, Lizy Béjar Monge, admitió a trámite la demanda de Amparo que presentó el director fundador de la revista Caretas, Enrique Zileri Gibson, y siete periodistas contra la concentración de medios en el Perú.
La resolución judicial tiene fecha del 27 de diciembre del 2013, y ayer fue ingresada en el sistema electrónico de seguimiento de expedientes, adjuntada al expediente principal y entregada a la mesa de partes para su notificación a los sujetos demandados: empresa Editora El Comercio, Servicios Especiales de Edición y cinco integrantes de la familia Agois Banchero.
Esta decisión judicial supone que la demanda es admitida a estudio y discusión en el sistema judicial. Aún no están dando la razón a los demandantes, únicamente la magistrada considera que el pedido cumple con las formalidades del caso y que el asunto se refiere a una violación o amenaza al contenido de un derecho constitucional: libertad de expresión, información, pluralismo informativo, que deben y pueden ser protegidos por una Acción de Amparo.
Béjar Monge concedió cinco días a los demandantes para contestar la demanda, a partir de que las partes reciban la notificación.  Transcribimos a continuación la parte principal de la resolución judicial:
1.)   Con Escrito de noviembre 2013-, en la vía del proceso constitucional seis ciudadanos demandan a dos personas jurídicas y cinco ciudadanos, por violación al derecho constitucional: libertad de expresión e información, pluralismo informativo, etc.
2.)   Los ciudadanos solicitan anular el acto jurídico de las transferencias de acciones del 54% de la empresa EPENSA y ALFA BETA (grupo familia Agois, diario Correo) que han sido adquiridos por empresas del grupo El Comercio (familia Miro Quesada), con lo cual se produce una alta concentración en un solo grupo empresarial de más del 80 – 90 por ciento de los medios de comunicación escritos del Perú.
3.)   Refieren que dicho acto afecta el derecho constitucional a la libertad informativa al afectar directamente el pluralismo y diversidad que constituye la base de todo ordenamiento democrático.
4.)   El Juzgado recuerda que son requisitos de procedencia de la demanda de amparo que el pedido se refiera a una violación o amenaza del contenido esencial de un derecho constitucional, y que la vía constitucional sea la única vía urgente y adecuada para obtener tutela; asimismo que la aclaración de los hechos que sustenten la supuesta violación al derecho no requiera de actuación probatoria plena.
5.)   En el caso concreto existen elementos objetivos que justifican admitir la demanda constitucional con el fin de establecer si se afectó los derechos fundamentales alegados mediante el acto jurídico objeto de anulación.

Juan Incháustegui: La educación superior necesita de una regulación

El Ing. Juan Incháustegui ha concedido una entrevista que califico como muy importante a La República. Como podrán imaginar se refiere al debate suscitado por el proyecto de nueva ley universitaria que próximamente podría ser debatida en el Congreso.
La posición y declaraciones del Ing. Incháustegui son dignas de ser comentadas no sólo porque él desde hace buen tiempo está muy ligado al sector educación en el ámbito privado ( el prestigioso TECSUP está ligado a su dirección) sino que en la actualidad encabeza el consejo de una institución que promete mucho en el ámbito de la ingeniería. Me refiero a la Universidad de Ingeniería y Tecnología ligada a un prestigioso grupo minero.
En la entrevista el Ing. Incháustegui reconoce la necesidad de que exista una regulación. En ello coincidimos. En muchos países la misma existe y ha contribuido a la excelencia académica. Es cierto que muchos jóvenes son estafados en las universidades negocio por la pésima formación que brindan. Como leía en una oportunidad en Gestión, hay universidades que tienen sucursales en casi todo el país, tienen 34,000 postulantes al año e ingresan los 34,000. No hay forma de conseguir la excelencia de esa manera.
Otro punto destacado de la entrevista al Ing. Incháustegui en este tema del proyecto de Ley Universitaria es cuando se refiere a la necesidad de un amplio debate, para evitar suspicacias. En ello también coincidimos, no me parece en ese sentido oportuno que el congresista Daniel Mora insista en un debate en el pleno que podría ser la próxima semana.
Pueden leer la entrevista al Ing. Juan Incháustegui a continuación:


Vicepresidente del Consejo Directivo de la Universidad de Ingeniería y Tecnología.
Isabel Carreño G.
El vicepresidente del Consejo Directivo de la Universidad de Ingeniería y Tecnología, Juan Incháustegui, considera que la nueva Ley Universitaria –que será vista en el Pleno del Congreso– debe desarrollar un mayor debate antes de ser aprobada para lograr consenso y evitar el rechazo actual de los entes involucrados. No obstante, considera necesario que exista supervisión para evaluar la calidad educativa.
La Ley Universitaria ¿tendrá apoyo para su aprobación?

Se ha perdido el enfoque y quizás el debate en la comisión debió ser más amplio. No debería haber comenzado con la Ley Universitaria sino con la educación superior porque abarca todo; en ese ámbito existe la educación tecnológica y la universitaria.
La primera se ha maltratado mucho con una reglamentación en exceso y eso corresponde al Ministerio de Educación, mientras que la universitaria ha caído en una oferta exagerada con poca calidad. Todo esto debe ser redefinido.
¿Qué se debe cambiar?
Primero, se debe tener una ley marco de la educación superior. Al inicio del debate se habló de una ley marco en torno a la norma universitaria, se recopilaron propuestas de diferentes frentes, pero luego de esa convocatoria lo dejaron ahí. No como un referente para la aplicación sino como una opinión. Por eso, se debe desarrollar una ley pero con un debate más amplio.
Uno de los escollos es la creación de la Superintendencia Nacional de Educación Universitaria para que, entre otras cosas, supervise la calidad en las universidades....
Debe crearse, pero con un título distinto que no parezca tan controlista y fiscalista como es una superintendencia. La educación superior necesita una regulación.
¿A qué nivel?
Tiene que ser de una manera que no sea restrictiva de la empresa privada, de la libertad y de la proyección que tienen que tener, precisamente, los programas universitarios. Porque si uno las límita, las restringe, se produce un error. Pero es absolutamente cierto que existe una falta de calidad en el sistema educativo universitario y hay que enfrentarlo. Según el proyecto, al  2010, hay 732 mil alumnos,  pero 482 mil provienen de centros privados y 309 mil de universidades públicas. No se puede ignorar que ese grupo necesita atención.
El auge de las universidades privadas también responde a una creencia de baja calidad en  las universidades públicas...
No solo se trata de decir, con un enorme sesgo antiprivatista '¡Que desaparezcan las universidades privadas! y satanizar su inversión. Se olvida, por ejemplo, que el propio Congreso autorizó la creación de universidades públicas en varios lugares del país que se han dado sin ninguna estructura y evaluación económica, lo que es un engaño para la población. Elevar la calidad y establecer pautas y fiscalización se debe hacer tanto en las universidades públicas como en las privadas.
Los que se oponen a esta ley acusan al Estado de querer controlar la educación...
Tal vez el nombre de superintendencia tiene una connotación indebida porque tiene una especie de control administrativo y financiero que no corresponde. Podría denominársele como un consejo universitario o un equivalente. Lo  que es evidente es que se necesita que el Estado ejerza una función de suspervisión, control y regulación porque lo que dijo el presidente Ollanta Humala al calificar a algunas universidades como "de medio pelo", no es falso.
¿Qué puntos deberían tener mayor debate?
Establecer principios generales de toda la educación superior y después desarrollar las normas que le corresponden a la tecnológica y a la universitaria con un ente que se encargue de la supervisión que vea por la calidad.
También propone que las acreditaciones sean obligatorias.
Que sólo las universidades debidamente acreditadas sean las únicas que puedan emitir títulos en nombre de la nación me parece completamente pertinente. No es posible que algunas universidades en diferentes partes del país puedan emitir títulos en nombre de la nación sin ningún tipo de respaldo académico, técnico y  científico. Es una burla. Rechazar esto es en nombre de la libertad empresarial es también un error. Este es un proceso que no se debe agotar. La comisión de Educación hizo un buen trabajo, pero hacia el final faltó mayor discusión. 


miércoles, 1 de enero de 2014

Competencias en la enseñanza de la Ingeniería Civil

El tema de las competencias que se necesitan para que un alumno se pueda desenvolver con mayor eficacia es algo que adquiere cada vez mayor importancia. No basta con la aptitud, en el caso de la Ingeniería, para las ciencias sino que también es importante tener otro tipo de capacidades.
Las competencias en la educación pueden definirse como “…competencias, genéricas y específicas, entendidas como el conjunto de conocimientos, capacidades, destrezas, aptitudes y actitudes más adecuados para alcanzar unos objetivos sociales de largo recorrido.”(Suárez Arroyo, B 2005, pp. 6).
Otra forma de entender las Competencias es movilizando el conjunto de saberes: el saber (disponer de un conjunto de conocimientos para realizar una tarea), el saber hacer (poseer habilidades para aplicar y utilizar los conocimientos), y el saber estar o saber ser (referido a las actitudes y valores) (Delors, 1996).
Edgar Morín (1999) enuncia los siguientes aspectos, entre otros:
- Tener en cuenta las limitaciones del conocimiento humano 
- Adquirir un conocimiento global y contextualizado de los temas 
- Conocer las características de la condición humana 
- Saber vivir en un mundo globalizado, interrelacionado, cambiante.

Puede leer el artículo completo en el siguiente enlace:


Tendencias en la enseñanza de la Ingeniería Mecatrónica

La Ingeniería Mecatrónica ha empezado un rápido camino de evolución. El mismo está marcado por las tendencias que viene exigiendo el adelanto tecnológico. La modificación de los procesos automatizados de producción tienen que ver con los adelantos tecnológicos y en ese sentido la Ingeniería Mecatrónica tiene que ir al ritmo de este mundo cada vez más complejo.

Puede leer el artículo completo en el siguiente enlace: